El texto fue presentado por Carlos Flores Rico, copresidente de
la delegación mexicana y Tubal Páez, delegado por la parte cubana, y
rubricado por el presidente del Senado de la República de México y
jefe de la comisión de su país, José González Morfín, y el
presidente de nuestra Asamblea Nacional del Poder Popular, Ricardo
Alarcón de Quesada.
En ese sentido, González Morfín se refirió al encuentro como una
oportunidad más en la que "hemos refrendado nuestra relación de
cooperación y amistad. Concluimos una reunión interparlamentaria de
la mejor manera", afirmó.
El diplomático agradeció, además, la hospitalidad, amistad y
afecto de los cubanos y aseguró que todos "regresamos sintiéndonos
mucho más amigos de Cuba".
González reafirmó el repudio y la condena al bloqueo
estadounidense, en nombre de los parlamentarios mexicanos, el cual
calificó de "injusto e inaceptable".
Alarcón, por su parte, coincidió en que esta fue una reunión
útil, desarrollada en un ambiente de franqueza, fraternidad y
seriedad. Agradeció las muestras de solidaridad históricamente
expresadas por el Senado y Congreso mexicanos, algo que para los
cubanos "tiene un valor muy alto", sostuvo.
El documento aprobado recoge la necesidad de colaborar en la
búsqueda de nuevos marcos jurídicos y normas ambientales que
contribuyan a incrementar la actividad energética y el desarrollo de
fuentes nuevas y renovables de energía.
Expresa la voluntad de trabajar de manera conjunta en la
innovación científica y tecnológica, así como la necesidad de
avanzar en la colaboración y el intercambio académico.
Asimismo, muestra la convicción de que se están recorriendo los
caminos necesarios para alcanzar la integración regional, basada en
la hermandad, la comunidad de objetivos y el respeto de las
diferencias.
También se expresó solidarizarse con el pueblo cubano en su justa
lucha por la liberación de los Cinco.