Estamos acostumbrados a verlos brillar desde los diez metros pero
sobre todo en la modalidad sincronizada. Calidad y técnica poseen
suficiente para lograrlo individualmente y eso hicieron los
plataformistas José Antonio Guerra (524,10 puntos) y Jeinkler
Aguirre (457,60), al comandar la semifinal A de la plataforma
individual para hombres en el Grand Prix de clavados de Montreal.
Guerra evidenció franca recuperación y enfoque en su preparación
olímpica, al superar nuevamente la respetable cifra de 500 unidades,
—antes había culminado segundo en preliminares con 459,60, detrás
del chino Qiyuan Hu (482,05)—, apoyado en una ejecución con tres
calificaciones de diez, dos de 9,5 y otras tantas de 9,0.
Jeinkler mejoró significativamente los 405,60 que lo colocaron
octavo en la clasificatoria, relegando a la tercera plaza al
anfitrión Riley McCormick (450,00). El malayo Bryan Nickson (483,75)
se ubicó a la vanguardia de la semifinal B, acechado por el
brasileño Hugo Parisi (470,50) y el mexicano Andrés Villarreal
(469,15). Precisamente el último boleto a la final en ese apartado
lo consiguió Hu (453,20) muy inferior a sus 482,05 precedentes.
Las locales Emilie Heymans (333,10) y Pamela Ware (327,75)
lideraron las semifinales del trampolín femenino, ante la ausencia
de las principales exponentes del gigante asiático.
Hoy nuestros ornamentalistas, de mantener su nivel, pudieran
concluir con preseas individualmente, mientras en el adiós mañana la
plataforma sincronizada les deparará otro festín.