HOLGUÍN.— Un dato que tal vez defina el quehacer de una buena
parte de los jóvenes creadores que participan en las Romerías de
Mayo, es el interés por encontrar nuevos lenguajes creativos con los
que tomarle el pulso al presente, y dotar de nuevos significados las
obras de artistas devenidos en parte de la historia de la cultura
cubana.
Eso explica que las Romerías sean también un extraordinario
laboratorio para la experimentación y la innovación.
Un claro ejemplo de lo anterior es el evento de trovadores que
cada año convoca a juglares de todo el país. En esta oportunidad el
foro, que ha tomado prestado el nombre Te doy una canción, ha
cobrado una dimensión especial.
En primer lugar porque trajo de vuelta el espacio teórico —algo
vital para una iniciativa de esta naturaleza—, que acoge diversos
temas como los aportes del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC
y el desempeño de los jóvenes bardos. En segundo, porque ha querido
rendir honores a los 40 años de la fundación del Movimiento de la
Nueva Trova, con conciertos y descargas en la Casa de la Trova y El
Angelote.
Así, los seguidores de la canción de verbo inteligente pueden
llegar hasta los conciertos de juglares de varias provincias del
país como Alito Abad, Etién Fresquet, Audi Vargas, Irina González,
Charli Aliaga, entre otros, quienes alternan en el escenario con
lecturas de poesías, performances y presentaciones de libros.
Precisamente en el apartado de literatura se espera con interés la
puesta en circulación de los títulos Trovadores de la herejía,
de Fidel Díaz y Bladimir Zamora y Trovadores, de Iván Soca.
La cita, que también reúne a invitados de México y Venezuela,
comparte el programa con otros eventos de largo alcance como los
espacios dedicados al rock and roll y a la cultura hip hop.