A
pesar del déficit productivo de disímiles cultivos en nuestro país,
que se puede constatar en la red nacional de mercados agropecuarios,
los condimentos frescos y las hortalizas muestran un mejor
semblante, gracias al seguimiento y control del Grupo Nacional de la
Agricultura Urbana y Suburbana (GNAUS).
La prueba llega en forma de "números": hasta el cierre de febrero
del año en curso se cumplía con lo previsto para la producción de
estos rubros al 105 %, en cuanto a los volúmenes procedentes de
organopónicos, huertos intensivos y cultivos semiprotegidos. Así lo
dio a conocer Adolfo Rodríguez Nodals, jefe de dicho Grupo, tras
concluir su recorrido 56.
El paso de vanguardia lo marcan Cienfuegos —la provincia más
sobresaliente el pasado año, con un trabajo integral en ascenso—,
Sancti Spíritus, Santiago de Cuba, Holguín y Las Tunas.
Téngase en cuenta que, debido al sobrecumplimiento en sentido
general, se produjeron 185 451 toneladas métricas de hortalizas y
condimentos frescos, es decir, 9 618 por encima de lo planificado.
A la par de los elogios, llegan los análisis. Y es que, aun
cuando la situación en ambos renglones es favorable a nivel
nacional, hubo provincias que se quedaron por debajo de lo fijado:
Mayabeque, con el 86 %, y Las Tunas y Guantánamo —que anduvieron
cerca, pero no llegaron— con el 97 %.
Una buena nueva de este corte evaluativo fue Villa Clara, que
logró quitarse de la "mirilla de incumplimientos" por los resultados
de los dos últimos recorridos, lugar que lamentablemente ocupan
ahora la provincia de Camagüey y el Municipio Especial Isla de la
Juventud, únicos evaluados de regular en esta ocasión. De ahí que
lograr un trabajo más uniforme resulte una prioridad en sus agendas
productivas.
Cada municipio constituye una arteria fundamental de la
Agricultura Urbana y Suburbana. Es por ello que el GNAUS mantiene en
ellos especial vigilancia. "Durante la evaluación integral que se
les realizara en esta oportunidad —explica Rodríguez Nodals— fueron
evaluados de regular Bauta (Artemisa), San Nicolás de Bari (Mayabeque),
Jovellanos (Matanzas), Placetas (Villa Clara), Sierra de Cubitas
(Camagüey), y el ya citado Municipio Especial".
Meritoria, en cambio, resulta la labor del Ministerio del
Interior dentro de la Agricultura Urbana, al obtener, por vez
primera, todas sus unidades productoras evaluadas de bien en la
cosecha y el abastecimiento de vegetales. Asimismo, el acuerdo entre
el GNAUS y la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP),
encaminado a impulsar la diversificación agrícola en la Agricultura
Suburbana, marcha satisfactoriamente.
Sin embargo, otros convenios quedaron fuera de los aplausos, como
los realizados con los Comités de Defensa de la Revolución y los
llamados Patios Productivos en Santa Cruz del Norte (Mayabeque), con
un "regular" que deberá servir de motor para llegar al "bien", y
tomando a la eficiencia y el autocompromiso como alicientes, en
tiempos donde la producción de alimentos deviene tema de seguridad
nacional.
El hecho —inédito hasta el momento— de que las Unidades Básicas
de Producción Cooperativa (UBPC) involucradas en el Programa
alcanzaran resultados positivos en todo el país, es una prueba
fehaciente de que, más allá de los recursos indispensables, el poder
hacer algo muchas veces constituye una cuestión de voluntad.
Pero, sin duda, uno de los mayores logros está en la reducción
ostensible de canteros vacíos en los organopónicos, que ahora solo
son 53 en toda Cuba. Los territorios de mayor incidencia al respecto
son el Municipio Especial, con 24; y Santiago de Cuba y Villa Clara,
con diez cada uno.
"Entre los municipios pilotos de la Agricultura Suburbana, los
más destacados resultan Ciego de Ávila, Pinar del Río, Cotorro,
Holguín, Palma Soriano y, en el caso de Camagüey —pionero de esta
experiencia en Cuba—, se aprecia un avance en las producciones de
viandas, sobre todo en las de plátano y yuca. Ello se debe a la
aplicación de una política realista con mayor aprovechamiento de las
áreas (fundamentalmente de secano) y usando las llamadas semillas
fiscalizadas, a la par que se trabaja para incrementar el nivel de
semilla certificada", apuntó a este diario el directivo.
Entre los desafíos de mayor urgencia están intensificar el uso de
la tracción animal, especialmente de las yuntas de bueyes; así como
fomentar la producción de plantas medicinales en las fincas
municipales especializadas; y emplear en mayor medida la tecnología
de semitapado en los cultivos de tilo y menta japonesa o, como
alternativa, utilizar la semisombra natural.
El punto de mira deberá estar dirigido también al surtido de
vegetales, pues resulta inconcebible que algunos puntos de venta
apenas oferten tres productos como promedio, cuando otros los
superan más de cinco veces con la misma disponibilidad de recursos.
Para subsanar estas "lagunas en materia de producción", el Grupo
Nacional consiguió capacitar en el transcurso de su recorrido 56 a
más de 16 900 productores; así como efectuar el montaje de 250
pruebas de diferentes forrajes; e indicó la realización de las
"siembras tempranas" de berenjena, ají chay y los pimientos español
y Verano-1 para disponer de estos vegetales en los meses veraniegos.
Esa debe ser la premisa: soluciones en lugar de excusas. Y cuando
falten los recursos, apelar a la creatividad¼
y a la ciencia. Lo que sí no podemos es sentarnos a esperar que nos
caigan los alimentos del cielo cuando, con esfuerzo y constancia,
podemos obtenerlos de la tierra.