Criterios sobre longevidad

José A. de la Osa

El jefe del Grupo Nacional de Geriatría y Gerontología del Ministerio de Salud Pública, profesor Miguel Valdés Mier, quien asiste al X Seminario Internacional Longevidad Activa y Satisfactoria, dijo ayer en La Habana que el desarrollo de dos ramas de la Medicina, la Genética y la Inmunología, vienen contribuyendo a nuevos conocimientos sobre el proceso de envejecimiento.

Ello permite, indicó, los avances en la Terapia Génica que posibilitan en la actualidad no solo prolongar la vida humana sino ofrecerle una mayor calidad.

Sabemos que nuestro organismo cuenta con auténticos "mecánicos" (genes reparadores). Por ello, "sin dejar lugar a dudas", consideró que los nuevos hallazgos científicos abrirán el camino a nuevas expansiones de la vida.

Básicamente los estudios sobre el genoma humano, expuso, han facilitado conocer la "programación" previa de la existencia de los sujetos en base a la información genética que reciben de sus progenitores y hoy es posible afirmar, citó como ejemplo, que hijos de longevos tienen una mayor tendencia a la longevidad.

Aunque gerontólogos de diversos países han afirmado que en la actualidad el hombre tiene capacidades potenciales para vivir hasta los 150 años, el profesor Valdés Mier declinó referirse al tema por considerarlo aún sin un sustento verdaderamente científico.

Prefirió alertar sobre algunos de los factores que contribuyen al aceleramiento de la vejez, en primer lugar los hábitos tóxicos como el cigarro, el alcohol y las drogas "duras", el sedentarismo, la obesidad, el estrés crónico mantenido y los hábitos inadecuados de alimentación.

Asimismo, y ello está avalado por estudios realizados en personas centenarias, el llamado "mal carácter" sostenido y la tendencia a quejarse en forma continuada acortan la vida. Sin embargo, poseer un buen sentido del humor la alarga.

Por ello, una fórmula eficaz que debe acompañarnos en el proceso de envejecimiento, apreció el especialista, es mantener la combatividad y el optimismo sin abusar del criterio de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Y sobre todo, como ha expresado más de una vez, "ser lo suficientemente maduros para poder reírnos de nosotros mismos".

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir