Ante las dudas y versiones sobre la situación del periodista,
solicitamos a las FARC que confirme, en lo posible por escrito, si
Langlois está en poder de alguno de sus frentes, señala el colectivo
de la sociedad civil en un comunicado.
Igualmente pide aclarar al grupo insurgente que si el reportero
está en su poder, en calidad de qué e indique las condiciones
físicas en las que se encuentra.
El colectivo también recuerda el compromiso adoptado por las FARC
de derogar la decisión de privar de la libertad a personas por
razones extorsivas.
Una decisión que el grupo sostiene que valora como signo
importante en la humanización y la paz.
Si Romeo se encuentra en su poder, invitamos a las FARC a que, de
conformidad con su compromiso de aplicación del derecho
internacional en sus filas, dé pronta libertad a este periodista en
condiciones de garantías para su vida e integridad personal, señala
el texto.
Por otra parte, el colectivo advierte que testimonios divulgados
por medios de información dan cuenta de la continuidad de las
hostilidades en la región donde se vio por última vez a Langlois.
Asimismo, indica que en esa región hay temores de la población
sobre actuaciones de la fuerza pública que no se acogen a los
principios del derecho internacional humanitario.
Por ello Colombianos y Colombianas por la Paz también insta a las
fuerzas regulares a que apliquen dichos principios, en especial
aquellos referidos al respeto a los civiles.
A su vez, solicita al gobierno evitar el rescate militar,
clarificar la situación en la que se encuentra el periodista y
buscar una respuesta que se ajuste las normas establecidas en el
derecho internacional humanitario.
Ello a fin de contribuir a la humanización del conflicto armado
colombiano, expresa el grupo, el cual es liderado por la pacifista y
exsenadora Piedad Córdoba.
Langlois, de 35 años y corresponsal de la televisión France 24,
se encontraba realizando un reportaje sobre operaciones antidrogas
de las Fuerzas Militares el pasado sábado en el departamento de
Caquetá, cuando se registraron combates con la guerrilla.
Frente a esa situación, de acuerdo con la versión de algunos
militares, el comunicador se despojó del casco y el chaleco
antibalas que portaba y corrió hacia donde se encontraba el grupo
insurgente.
Hasta el momento se desconoce el paradero del reportero francés,
si bien se especuló puede estar en poder de las FARC, aunque ese
grupo no ha confirmado esa versión por sus canales tradicionales.