Soldados y tanquetas blindadas del Ejército continuaban
desplegadas este jueves cerca del Ministerio de Defensa de Egipto,
luego de disturbios callejeros que causaron más de 100 muertos y
heridos, y alteraron la campaña para las elecciones presidenciales.
Las fuerzas armadas coordinaron la vigilancia con efectivos
policiales antimotines en el barrio cairota de Abbasseya, donde las
cifras oficiales refieren al menos 12 muertos, mientras médicos de
hospitales de campaña aseguran que contaron al menos 20 fallecidos,
reporta Prensa Latina.
Asimismo, más de 80 personas fueron atendidas en el lugar y en
una mezquita aledaña a la plaza Abbasseya por heridas de bala,
inhalación de gases tóxicos, quemaduras con cócteles Molotov y
contusiones provocadas por pedradas, golpizas con palos y otros
objetos.
El ambiente se mantiene tenso y con notoria anarquía del tráfico
vial, luego que miles de personas de distintas tendencias políticas,
religiosas y estratos sociales marcharon anoche hacia el lugar para
repudiar la violencia y la inoperancia gubernamental.
Simpatizantes del jeque salafista Hazem Salah Abu Ismail,
descalificado como candidato presidencial por la supuesta
nacionalidad estadounidense de su difunta madre, denunciaron que
baltagiyas (matones o provocadores violentos) les agredieron
mientras protestaban.
Los salafistas estaban acampados desde el viernes alrededor del
Ministerio de Defensa para exigir la aceptación de Abu Ismail, y
luego se les unieron miembros de grupos que protagonizaron las
revueltas de 2011 contra Hosni Mubarak, críticos con el rol de la
Junta Militar.
Muchos testigos de los enfrentamientos aseguraron que los
baltagiyas lanzaron cócteles Molotov y dispararon balas reales, una
de las principales causas de los decesos, de ahí que los asociaron
con el gobernante Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA).
El CSFA, sin embargo, rechazó las acusaciones y cualquier
responsabilidad por la violencia, al tiempo que convocó a una rueda
de prensa este jueves para ofrecer su visión de los sucesos en
Abbasseya, que atribuyó a sectores interesados en boicotear las
elecciones.
A raíz de los disturbios, los candidatos presidenciales Abdel
Moneim Aboul Fotouh, quien se unió anoche a la marcha
multitudinaria, Mohamed Morsy, Abul Ezz Al-Hariri y Khaled Ali,
suspendieron su campaña proselitista temporalmente en señal de duelo
por los decesos.
Por su lado, el también aspirante a jefe de Estado Amr Moussa
anunció en una red social de Internet que para honrar a los que
murieron en Abbasseya ayer y hoy, canceló todas sus entrevistas de
prensa y suspendió su campaña televisiva por tres días.
Las protestas iniciadas en El Cairo se extendieron a la ciudad
portuaria de Alejandría, donde miles de personas tomaron las calles
entre gritos de Alah es Grande mientras acusaron al CSFA de alentar
a los matones y le exigieron entregar el poder de inmediato a
civiles.