Irán ratificó este jueves su llamado a eliminar todas las armas
atómicas en el mundo, mientras intensificó su ofensiva diplomática
en el exterior de cara a una próxima ronda de conversaciones
nucleares con varios países occidentales.
Voceros gubernamentales destacaron la posición defendida por el
viceministro de Relaciones Exteriores para Asuntos Legales e
Internacionales, Mohammad Mehdi Akhoundzadeh, quien instó a
desmantelar los más de 23 mil arsenales nucleares existentes en el
orbe, reporta Prensa Latina.
La República Islámica defiende un mundo libre de esas armas de
destrucción masiva , subrayó la cancillería, que también recordó la
adhesión de Teherán al Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP),
cuya revisión tuvo lugar ayer en una conferencia en la ciudad
austriaca.
Akhoundzadeh remarcó que Irán es un signatario activo y
comprometido con el TNP, de ahí su interés en incluir el tema del
desarme en las pláticas previstas el 23 de mayo en la capital de
Irak.
El país persa y los del llamado Grupo 5+1 (los miembros
permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania)
acordaron retomar las conversaciones este mes en Bagdad, luego del
éxito de una primera ronda sostenida el 14 de abril en la ciudad
turca de Estambul.
Irán es optimista sobre las próximas conversaciones con el G5+1
sobre el programa de energía nuclear, pero nunca renunciará a sus
derechos a usar esa energía con objetivos pacíficos, apuntó el
vicecanciller, quien descartó abandonar el enriquecimiento de
uranio.
Igualmente, el subsecretario del Consejo de Seguridad Nacional de
Irán, Alí Baqeri-Kiani, se entrevistó anoche en Moscú con el
vicecanciller ruso Sergei Riabkov para puntualizar aspectos del
diálogo de Bagdad, según informó hoy la agencia oficial IRNA.
El gobierno iraní, por su lado, se pronunció porque prevalezca un
clima de confianza recíproco y que Occidente evite repetir errores
del pasado, cuando trató sin éxito de forzar a este país a detener
sus actividades atómicas por medio de sanciones, chantajes y
presiones.
El jefe negociador nuclear, Saeed Jalili, subrayó que los pivotes
de las futuras pláticas son primero, centrarse en el desarme
atómico; y segundo, aplicar la teoría del líder supremo de la
Revolución Islámica, ayatolah Alí Khamenei, sobre la renuncia a esos
arsenales.
Un tercer eje de la política de Teherán, agregó Jalili, es
impedir la proliferación de las aludidas armas, como uno de los
mayores temas de la cooperación; y cuarto, el uso pacífico de la
tecnología nuclear como un derecho legítimo e indispensable para los
firmantes del TNP.