BUDAPEST.—
La Cámara de Diputados húngara eligió hoy por mayoría a János Ader
nuevo presidente del país, aunque con total rechazo de las
formaciones opositoras.
En el sufragio, Ader obtuvo 262 votos a favor, 40 en contra y dos
abstenciones, de los 386 posibles en la Cámara baja, en la cual el
partido al que pertenece, la gubernamental Alianza de Jóvenes
Demócratas (Fidesz), goza de superioridad.
La formación ultraderechista Movimiento para una Hungría Mejor (Jobbik)
votó en contra, mientras el Partido Socialista y los Verdes se
rehusaron a participar en la elección.
Ader, de 52 años, fue el único candidato en toda la votación,
dado que Fidesz acapara el 66 por ciento de los escaños.
En una breve ceremonia, el electo presidente prestó juramento y
prometió buscar soluciones comunes a los problemas del país.
Asimismo, aludió a la división política existente en Hungría y
llamó a corregir los errores de las últimas décadas.
Por otro lado, defendió la polémica Constitución aprobada del
pasado año por el actual gobierno, al calificarla de documento
estable y legítimo, fundamento de los valores democráticos. La
pasada semana, la Comisión Europea interpuso ante el Tribunal
Comunitario dos recursos de infracción contra esa carta magna por
presunta violación de la legislación de la Unión Europea.
Ader asume la jefatura del Estado un mes después de la dimisión
de su predecesor, Pal Schmitt, quien renunció a raíz del escándalo
desencadenado por un presunto plagio en la revocación de su grado de
doctor.
En Hungría, el cargo de presidente es meramente representativo,
no obstante debe ratificar las leyes adoptadas por el Ejecutivo.