VICTORINO, Sierra Maestra.— Con una variada jornada cultural en
esta intrincada comunidad del municipio granmense de Guisa, concluyó
el último fin de semana el XVIII Festival del Libro de la Sierra,
que por 25 días llegó a una veintena de asentamientos de la más
extensa y alta cordillera cubana.
Miles de montañeses de los municipios granmenses de Bartolomé
Masó, Media Luna, Campechuela, Pilón, Buey Arriba y Guisa, tuvieron
a su alcance unos 7 000 ejemplares de 60 títulos, confirmó a este
diario Roxana Martínez, especialista del Centro Provincial de
Promoción Literaria Juan Clemente Zenea, organizador del evento.
Con la participación activa de escritores y artistas locales, el
programa incluyó recitales de poesía, lecturas de narrativa,
espectáculos de variedades y otras opciones, que convirtieron cada
parada en una fiesta popular y demostraron que la complicidad de los
cubanos y los libros también vive más allá de las ciudades o del
límite temporal de una Feria anual.