El
Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de los
Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro
Ruz, presidió el patriótico desfile central por el Día Internacional
de los Trabajadores, que se realizó en las primeras horas de la
mañana de ayer en la Plaza de la Revolución José Martí.
Muchos son los superlativos que podrían calificar la masiva
marcha con que cientos de miles de trabajadores y el pueblo
capitalinos festejaron este Primero de Mayo, pero quizás lo que más
impactó fue la masa compacta de hombres, mujeres y niños que
hicieron de este desfile el más organizado y el más rápido (apenas
una hora y diez minutos), de los realizados en este emblemático
escenario.
Miles
de banderas, pancartas, carteles y todo género de iniciativas
nacidas del ingenio popular, colmaron la Plaza a lo largo y ancho de
su explanada, portadas y acompañadas por el más de medio millón de
cubanas y cubanos que, integrados en 23 bloques, encabezados por los
trabajadores de la salud, marcharon combativos y entusiastas,
reafirmando su decisión irrenunciable de preservar y perfeccionar el
socialismo.
El acto comenzó a las 7 y 30 de la mañana con la alocución leída
por Salvador Valdés Mesa, miembro del Buró Político y secretario
general de la Central de Trabajadores de Cuba.
Junto a dirigentes del Partido, el Estado, el Gobierno, la UJC,
las organizaciones estudiantiles y de masas, jefes de las FAR y el
MININT, asaltantes de los cuarteles Moncada y Céspedes,
expedicionarios del Granma y familiares de nuestros Cinco Héroes,
entre otros invitados, compartieron la fiesta proletaria cubana más
de 1 900 representantes de organizaciones sindicales y movimientos
sociales y de solidaridad de 117 países.
A las 8 y 50 de la mañana, a los acordes de La Internacional,
desfiló el bloque de la joven generación, con el que concluyó la
magna celebración.