Los militares egipcios aseguraron hoy estar
impacientes por entregar el poder a un presidente civil, mientras la
campaña electoral se ensombreció con la muerte violenta de unos 20
activistas y la pausa proselitista de cuatro candidatos.
El vicepresidente del Consejo Supremo de las Fuerzas
Armadas (CSFA), Sami Annan, reiteró esa voluntad a un reducido grupo
de políticos, pero con la novedad de que la hipotética transferencia
podría concretarse el 24 de mayo, después de finalizar la primera
vuelta de votación.
Según el diputado Mostafa Bakry, Annan aclaró que el
mariscal de campo Mohamed Hussein Tantawi, jefe del CSFA, cedería el
testigo, si el referido día alguno de los 13 candidatos
presidenciales "gana una mayoría indiscutible" de votos superior al
50 por ciento.
El mariscal de campo Mohamed Hussein Tantawi, jefe
del gobierno militar de facto, había prometido entregar el poder a
más tardar el 30 de junio, pensando en que habrá dos candidatos que
tras el voto del 23 y 24 de mayo pasarán a la segunda vuelta, el 16
y 17 de junio.
En rueda de prensa tras la reunión, que fue
boicoteada por seis líderes de partidos políticos, Annan dijo que la
Junta Militar se desmarcaba de los disturbios registrados este
miércoles cerca del Ministerio de Defensa, en el barrio capitalino
de Abbasseya.
"Si la meta de algunos es confrontar con el régimen
militar, nunca usaremos la violencia en ninguna forma contra
manifestantes, no tenemos intención de usar medidas
extraordinarias", apuntó el general Annan.
La aclaración fue una respuesta a las acusaciones de
que "baltagiyas" (matones) que atacaron a seguidores de un jeque
salafistas y otros activistas en el Ministerio de Defensa eran
personas vinculadas a la cúpula militar y afines al derrocado
régimen de Hosni Mubarak.
Sin embargo, miles de personas, incluido el
candidato islamista independiente Abdel Moneim Aboul Fotouh,
marcharon esta noche hacia la zona de Abbasseya para condenar la
violencia y la inactividad de las autoridades para evitar los 20
decesos y los más de 50 heridos.
Aboul Fotouh se unió a la marcha que salió de la
mezquita de Fatah, en la plaza de Ramsés, horas después de anunciar
la suspensión de su campaña electoral, al igual que hicieron los
candidatos Mohamed Morsy, Abul Ezz Al-Hariri y Khaled Ali, en señal
de pesar por los decesos.
Por su lado, el exsecretario general de la Liga
Árabe Amr Moussa declinó confirmar si interrumpiría su proselitismo,
pero envió un mensaje por redes sociales urgiendo al CSFA a "detener
el baño de sangre entre el pueblo de la misma nación".
Asimismo, condenó el desalojo por la fuerza de
manifestantes y exigió al gobierno velar por la seguridad de esas
personas.
Dirigentes políticos y de movimientos
revolucionarios, junto a ciudadanos sin filiación, caminaron
gritando consignas como "Oh, Tantawi, una segunda revolución",
"enciendan las luches Bahiya, todos los militares son ladrones" y
"el CSFA debe regresar a los cuarteles", informó PL.