Los candidatos a la presidencia de Francia, François
Hollande y Nicolás Sarkozy, mantienen hoy un debate televisivo de
dos horas cuya primera parte estuvo dedicada a los problemas
económicos internos.
En un ambiente tenso los dos aspirantes al Palacio
del Elíseo ofrecieron sus puntos de vista sobre el desempleo, el
poder de compra y las finanzas públicas, cuando faltan cuatro días
para la ronda decisiva de los comicios, programada para el 6 de
mayo.
Hollande, propuesto por el Partido Socialista (PS),
aseguró que el incremento del desempleo hasta cerca del 10 por
ciento de la población en edad laboral es una responsabilidad del
actual gobierno.
Recordó sus propuestas para dinamizar la economía y
el crecimiento de la producción industrial, la cual, dijo, ha sido
abandonada.
Por su parte Sarkozy, actual presidente y aspirante
a la reelección a la cabeza de la Unión por un Movimiento Popular (UMP),
señaló los efectos de la crisis global de la economía de 2008 y
2009.
Según el gobernante, sus políticas impidieron que el
país sufriera las graves consecuencias de esas turbulencias
financieras, como ocurrió en España, Grecia y otras naciones
europeas.
El debate es transmitido por las principales cadenas
de televisión y radio de Francia en el horario estelar y se anunció
una audiencia récord de más de 20 millones de personas.
Antes del encuentro especialistas señalaron que
históricamente los encuentros entre los candidatos a la presidencia
no han cambiado las tendencias de la intención de voto.
Para Nicolás Sarkozy, sin embargo, es la última
oportunidad de tratar de remontar su desventaja en las encuestas
respecto a Hollande, informó PL.