El sueño largo tiene un efecto supresor sobre los genes
involucrados en la obesidad, sugirieron científicos que realizaron
estudios con gemelos.
La pesquisa hecha por investigadores de la Universidad de
Washington evidenció que dormir nueve horas diarias limita la
expresión de los genes asociados a la obesidad, reporta Prensa
Latina.
No obstante, los expertos aclaran que los principales factores de
riesgo de esa enfermedad son una mala alimentación y el
sedentarismo.
En el estudio, ellos involucraron a mil 88 gemelos idénticos y no
idénticos que tenían una edad promedio de 36 años y padecían
sobrepeso.
En los estudios genéticos se emplean con frecuencia a gemelos,
los monocigóticos comparten los mismos genes y los dicigóticos no
comparten todos los genes, por lo que es posible investigar las
diferencias genéticas.
Durante este estudio, los expertos encontraron que aquellas
personas que duermen menos de siete horas al día son dos veces más
propensos a padecer sobrepeso u obesidad en comparación con quienes
lo hacen más de nueve horas.
"Los resultados sugieren que el sueño corto ofrece un ambiente
más conducente a la expresión de los genes vinculados a la
obesidad", sostuvo el autor principal de la pesquisa, Nathaniel
Watson.
De acuerdo con los especialistas, el estrés que acompaña el
estilo de vida moderno ha provocado una epidemia de obesidad.
El desajuste entre la necesidad y la realización de sueño puede
afectar las funciones cognitivas, el metabolismo, la salud
cardiovascular e inmunológica, indicaron los expertos.