América Latina debía valorar el establecimiento de instancias
propias que velen por los Derechos Humanos, como se logró con la
creación de una moneda única virtual de intercambio, expresó este
miércoles Rodrigo Cabezas, presidente del Parlamento
Latinoamericano- Capítulo Venezuela.
Al reflexionar sobre la posible salida de Venezuela de la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dependiente de
la Organización de Estados Americanos, con sede en Estados Unidos,
según lo planteara el pasado 30 de abril el presidente Hugo Chávez,
negó que con esa decisión esta nación quede aislada, reporta Prensa
Latina.
Recordó- durante una entrevista en el canal de la Asamblea
Nacional- que en la región existen ahora organismos de integración
como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac),
la cual calificó de "el gran espacio que estamos construyendo para
que América Latina tenga un encuentro en lo económico, político y
cultural".
Cabezas coincidió con la posición del agente de Estado para los
Derechos Humanos, Germán Saltrón, quien horas antes ratificó el
carácter soberano de esta medida y expuso que esa instancia
interamericana está parcializada con Venezuela.
En ese sentido, el parlamentario recordó que en los últimos ocho
años, la CIDH solo ha trabajado en contra de esta nación, no es
neutral y se parcializa a favor de la oposición venezolana siguiendo
las directrices del Departamento de Estado de Estados Unidos", dijo.
Aclaró, que aunque se ha intentado dar una interpretación falsa
en relación con la denuncia contra la CIDH, esta decisión no
significa la salida de Venezuela de la Organización de Estados
Americanos (OEA), pese a que la consideremos letra muerta".
"El desarrollo de la estrategia multipolar apunta a que podamos
en América Latina convertirnos en el nuevo gran bloque político,
económico y social y hemos dado los pasos concernientes en esa
dirección", resaltó.
Por su parte, Roy Daza, diputado también del Parlamento
Latinoamericano-grupo Venezuela, manifestó que esa comisión va
siempre en contra de los derechos humanos de todas las personas del
área y sigue las ordenes del imperio estadounidense.
Fue enfático al precisar que la salida de Venezuela de la CIDH es
una decisión que debió adoptarse hace muchos años, "sobre todo
cuando ese organismo manifestó descaradamente su apoyo al golpe de
Estado que se produjo en Venezuela en abril de 2002".
Llamó a los venezolanos a hacer caso omiso de los rumores de los
voceros del Departamento de Estado de EE.UU. en Venezuela que tratan
de crear pánico en la población para que no apoyen esa medida.
Al finalizar, informó que el capítulo venezolano del Parlamento
Latinoamericano acompañará esa solicitud del presidente Chávez.