Al menos 25 muertos y decenas de heridos produjeron los tres días
de choques entre partidarios de los golpistas del 22 de marzo y
soldados leales al anterior gobierno en Malí.
Tiroteos en distintos puntos de esta capital revelaban la
continuidad de los enfrentamientos originados el lunes último
alrededor de la sede de la Radio y la Televisión maliense (RTM) y
extendidos a otros puntos , reporta Prensa Latina.
Aunque la complejidad de la situación obstaculizó una información
precisa sobre los hechos, la radio local reportó que se mantenían
los tiroteos después de 72 horas de enfrentamientos.
Los disparos se escucharon desde el lado de la RTM, de cuyos
alrededores escaparon vecinos del lugar mediante taxis y
motocicletas, añadió ese medio de prensa.
Oficiales ex golpistas, que ayer emitían partes sobre el control
de la situación, se abstenían hoy de nuevas declaraciones, ante la
continuidad de los combates.
Un nuevo elemento comenzó ayer a cobrar forma por la declaración
de testigos sobre cadáveres de extranjeros involucrados en los
combates que los participantes en la sonada castrense se apresuraron
a identificar como mercenarios extranjeros.
Empleados de la RTM y vecinos de los alrededores de los puntos en
pugna describieron tatuajes en los cuerpos de dos fallecidos con
símbolos de una etnia no maliense, presumiblemente de Burkina Faso.
La nueva arista de violencia del conflicto maliense, que
sorprendió en medio del retorno al país de la constitucionalidad
bajo presión internacional, demuestra que Malí está aún lejos de la
normalidad.
Los militares golpistas, conminados por organismos como la
Comunidad de Estados de África Occidental, habían cedido a un
gobierno de transición las potestades de mando que se
autoatribuyeron durante la asonada.
El organismo regional, apoyado por la ONU, la Unión Europa y la
Unión Africana, acordó sanciones económicas a Malí y el envío de una
fuerza militar, por lo que los golpistas se vieron obligados a ceder
el poder.
La instalación del órgano de transición implicó la designación
como presidente interino al ex líder parlamentario, Dioncounda
Traoré, junto a un Primer ministro, Cheick Modibo Diarra.