Cables filtrados por Wikileaks evidencian presiones ejercidas por
Estados Unidos el año 2006 contra el gobierno de Lucio Gutiérrez en
Ecuador a favor de la petrolera Oxy, reveló este miércoles una
investigación del diario público El Telégrafo.
El objetivo de Estados Unidos, precisan los cables, era obligar a
Ecuador a retroceder en su decisión de no contratar a la Empresa
Occidental Petroleum OXY, independientemente de que el proceso
jurídico estaba en marcha, reporta Prensa Latina.
La embajadora estadounidense Kristie Kenny y la diplomática Linda
Jawell no tuvieron límites para presionar a funcionarios del más
alto nivel, empezando por el Jefe de Estado, ministros y autoridades
judiciales, agrega la investigación de cables hasta ahora inéditos.
Lo más grave es que algunos de ellos cedieron a las presiones,
respondiendo a las directrices e intereses de Washington, mientras
el ex procurador general del Estado, José María Borja, jugó con sus
propias reglas por lo que fue puesto en la mira, según cables.
La carta de presión permanente fue la suscripción del Tratado de
Libre Comercio (TLC) entre Estados Unidos y Ecuador, que se empezaba
a negociar en el 2004, año en el cual se ventilaban también dos
juicios en contra de la Petrolera Oxy.
Uno de estos juicios era por la demanda que la Petrolera OXY
entabló en contra del Estado ecuatoriano para exigir se le devuelvan
75 millones de dólares por las recaudaciones del IVA, y el otro por
alteraciones contractuales, entablado por Petroecuador.
Este último acusaba a la petrolera estadounidense de
sobreexplotación de pozos y la cesión de derechos a la empresa
canadiense Encana, en violación de los contratos suscritos.
Sobre el primer caso, los árbitros internacionales fallaron a
favor de Oxy en julio de 2004, el procurador Borja anunció la
apelación ante las Cortes de Queens, en Londres, y solicitó la
investigación de todas las empresas que operaban en el país.
La postura del Procurador dio rienda suelta a una serie de
movimientos diplomáticos de Estados Unidos en distintos niveles y
espacios para blindar los intereses de ese país, el contrato de Oxy,
y restringir las acciones de Borja.
La Embajada aclaró al entonces presidente los costos para el
gobierno de una posible caducidad del contrato de Oxy y Gutiérrez
dijo que entendía, pero que el Partido Social Cristiano (PSC) e
Izquierda Democrática (ID) le habían amenazado con un juicio
político en el Congreso si no se declara la caducidad.
Kenny insistió al gobierno ecuatoriano que una aparente
represalia del gobierno del Ecuador contra Oxy podría tener graves
consecuencias para el Ecuador en las negociaciones del Tratado de
Libre Comercio (TLC) y los beneficios del ATPDEA, agrega el cable.
La embajadora de Washington reportó el 10 de septiembre: El
inminente riesgo apresuró a Gutiérrez a tomar la decisión y ordenar
a su ministro de Energía, Eduardo López, que bajo ninguna
circunstancia debe declararse nulo el contrato.
Las afirmaciones de Gutiérrez no convencieron y a la presión del
TLC y el ATPDEA se sumaron: Solicitar a Washington que envíe un
fuerte mensaje al gobierno sobre los riesgos de contar con el apoyo
de la comunidad internacional, tanto de inversores como de
prestamistas multilaterales.