Reino Unido reafirmó este miércoles su tradicional rechazo a
negociar con Argentina la soberanía de Islas Malvinas, tras
calificar de decepcionante el incidente diplomático entre la
embajadora argentina, Alicia Castro, y el canciller británico,
William Hague.
No vamos a negociar el estatus de las islas, dijo un portavoz
gubernamental después del episodio del lunes en el que la
representante argentina en Londres, increpó al ministro británico de
Relaciones Exteriores por la situación de Malvinas, territorio
usurpado a Buenos Aires, reporta Prensa Latina.
De acuerdo con el vocero, el intercambio verbal entre Castro y
Hague además de decepcionante, no cambia para nada la posición de su
país sobre el tema malvinense: No tenemos nada nuevo que decir,
apuntó el funcionario.
El litigio por el archipiélago suratlántico se remonta a 1833,
fecha en la que los británicos ocuparon el territorio y desalojaron
por la fuerza a los anteriores habitantes, de origen argentino, en
una historia que desembocó en pleno siglo XX en un conflicto bélico
entre Londres y Buenos Aires en 1982.
Sin embargo, las tensiones entre ambos países prosiguen, tal como
se mostró hace dos días, cuando Castro aprovechó un acto público
para preguntarle a Hague si le daría una oportunidad a la paz y se
sentaría a negociar sobre la soberanía de las Malvinas.
Viendo que Naciones Unidas y la comunidad internacional urgen a
negociaciones para encontrar una resolución pacífica y permanente a
este asunto, mi pregunta es: ¿Está usted listo para el diálogo?
¿Daremos una oportunidad a la paz?, preguntó la embajadora, en una
acción que descolocó por completo al político británico.
A 30 años de la guerra de Malvinas, Argentina, con amplio
respaldo continental, reclama pacíficamente su legítimo derecho
sobre el disputado territorio a sólo 400 kilómetros de sus costas y
a 14 mil kilómetros de Londres, pese a la tajante negativa de los
europeos a conversar sobre el estatus de las islas.
Prueba de ello es que Reino Unido ha violado unas 40 resoluciones
de la ONU, destinadas al diálogo cordial en la búsqueda de una
solución diplomática al litigio con la nación austral.
Recientemente, Londres cuadruplicó su poderío naval en el
Atlántico Sur con el envío de uno de sus buques más sofisticados, el
destructor HMS Dauntless, pese a reiterados llamados de Buenos Aires
para una negociación pacífica.
Además, en las islas, cuya población apenas rebasa los tres mil
habitantes, permanecen unos mil 700 soldados británicos respaldados
por modernos medios de combate como los aviones cazas Typhoon,
helicópteros, estaciones de radar y baterías de misiles.