La coalición española Izquierda Unida (IU) consideró este
miércoles lícita la decisión de Bolivia de expropiar las acciones de
la firma ibérica Red Eléctrica en una empresa transportadora de
energía del país suramericano.
En un comunicado, IU afirmó que la nacionalización de la filial
de Red Eléctrica Española (REE) se enmarca dentro de la decisión
legítima de un gobierno, en este caso el del presidente Evo Morales,
de recuperar el control sobre el transporte de energía en su nación,
reporta Prensa Latina.
Desde nuestra formación siempre hemos defendido que cada Estado
debe mantener el control sobre los sectores estratégicos de su
economía, recordó el secretario federal de Economía y Trabajo de la
coalición de izquierda, José Antonio García.
El dirigente subrayó que el transporte y la distribución de
electricidad es una de esas áreas fundamentales, pues de su adecuado
funcionamiento depende el conjunto de la economía.
Entendemos que esta idea es valida tanto para España como para
cualquier otro Estado, enfatizó.
García abogó porque el gobierno conservador de Mariano Rajoy
contribuya a un acuerdo entre ambas partes, con el fin de resolver
los problemas ligados a la indemnización, tras la decisión de
expropiar la sucursal boliviana de REE.
En esa línea, el responsable económico de IU llamó a los
ejecutivos de Rajoy y Morales a evitar un deterioro de las
tradicionales relaciones económicas bilaterales, además de preservar
los vínculos de amistad de sus respectivos pueblos.
Ante esta situación, según su criterio, sobran los aspavientos
inútiles de cara a la galería, como los producidos en el caso YPF,
en alusión a la decisión soberana de Argentina de incautar el 51 por
ciento de las acciones de esa compañía en manos de la petrolera
española Repsol.
Valoró que, en unas primeras manifestaciones, la administración
del derechista Partido Popular haya descartado que el paso dado por
el mandatario boliviano, signifique un ataque económico contra
España. Una impresión con la cual estamos de acuerdo en IU, porque
refleja de manera adecuada la realidad y la normalidad con la que
deben tomarse decisiones de esta naturaleza, apuntó.
Señaló que REE es una de las pocas empresas que quedan en esta
nación europea bajo control público efectivo.
Resaltó que aunque la participación del Estado español en su
capital sea del 20 por ciento, se trata de un paquete suficiente
para controlar la gestión y las decisiones estratégicas del
consorcio.
Eso indica que los sucesivos gobiernos españoles, pese al
dogmatismo privatizador neoliberal con el que han actuado en la
mayoría de los casos, han considerado la necesidad de intervenir y
mantener el control en este sector, concluyó.