El joven político, quien llegó a ser líder de su partido (PDT) en
2009 y se presenta como "heredero" de las ideas de Leonel Brizola,
máximo referente laborista, fallecido en 2004, se entrevistó este
lunes con la presidente y aceptó su solicitud para hacerse cargo de
ese ministerio.
Según el comunicado oficial, "la presidente manifestó confianza
en que (el también diputado federal) brindará una gran contribución
al país". La nota agrega que Rousseff agradeció "la importante
colaboración del ex ministro Carlos Lupi" -quien renunció en
diciembre por denuncias de corrupción- así como de su sucesor
interino, Paulo Roberto dos Santos Pinto, "en la consolidación de
las conquistas obtenidas por los trabajadores brasileños en los
últimos años".
El anuncio de este nuevo integrante del equipo de ministros
ocurre en la víspera del Día del Trabajo. Según se supo, la
mandataria no quería que las celebraciones de esa fecha ocurrieran
con un ministro interino en esa cartera.
La designación de Brizola se produjo después de largas
negociaciones con el PDT, que controla ese ministerio desde el
pasado gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010). Aunque
algunos sectores se oponían al nombramiento, el apoyo brindado por
las dos principales centrales laborales, la Central Única de
Trabajadores (CUT) y la Fuerza Sindical, fue determinante.
El más joven de los ministros de Rousseff inició su carrera como
concejal de Río de Janeiro y actualmente cumple su segundo mandato
como diputado federal, aunque está alejado de la Cámara baja desde
el año pasado, cuando fue nombrado secretario de Trabajo e Ingreso
de la gobernación de Río.
"El nombre que tengo es una bandera. Es un símbolo para millones
de personas que sueñan con un Brasil distinto, con un Brasil con
justicia, con trabajo, con progreso para nuestro pueblo", afirma en
su blog.
Carlos Daudt Brizola es, además, sobrino-nieto del ex presidente
Joao Goulart, cuyo derrocamiento en 1964 dio inicio a una dictadura
militar que se prolongó durante 21 años y llevó a millones de
brasileños al exilio, entre ellos al propio Leonel Brizola.
Además de Lupi en Trabajo, durante 2011, su primer año en el
Gobierno, Rousseff destituyó o aceptó la renuncia de sus ministros
de la Presidencia, Antonio Palocci; Transportes, Alfredo Nascimento;
Agricultura, Wagner Rossi; Turismo, Pedro Novais, y Deporte, Orlando
Silva; en todos los casos, por supuesta corrupción.