En un amanecer de júbilo y fervor patriótico y revolucionario,
decenas de miles de matanceros celebraron el desfile por el
Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores,
desde la Ciudad de los Puentes, capital de la provincia de
Matanzas, donde la clase obrera formó por bloques compactos de
los diferentes Sindicatos.
Encabezaron dichas formaciones las principales autoridades
políticas y del Gobierno del territorio, invitados y personalidades
como los Héroes del Trabajo de la República de Cuba, y
quienes en las esferas productiva, económica y de los servicios se
distinguen en aportes a la sociedad.
En la colorida jornada el pueblo matancero patentizó su respaldo
a la Revolución, a Fidel y a Raúl,
convencido de que solo el Socialismo es capaz de brindar a
los pueblos la libertad y soberanía, así como el derecho al trabajo,
salud, educación y bienestar social en general. Por ello miles de
matanceros desfilarán conscientes del significado de ese manifiesto
apoyo.
A lo largo de la avenida General Betancourt, desde el parque de
Los Pinos hasta la Terminal Interprovincial de Ómnibus, y por toda
la avenida Camilo Cienfuegos hasta el puente Calixto García,
un mar de pueblo enarboló las banderas Nacional, 26 de Julio,
de la Federación Sindical Mundial y otros estandartes del
Movimiento Obrero, así como banderolas de múltiples colores.
Con predominio de los colores rojo, azul y blanco en el vestuario
de hombres, mujeres, jóvenes, adolescentes y niños, se observaron
pancartas, carteles, gigantografías e ilustraciones alegóricas a
esta fiesta del proletariado mundial. También hizo vibrar a todos la
marcha de La Internacional de los Trabajadores ¡Arriba los pobres
del mundo, en pie los esclavos sin pan, alcémonos todos al grito,
¡viva La Internacional…!
Los matanceros, exigieron el regreso de los Cinco compatriotas
presos injustamente en Estados Unidos por luchar contra el
terrorismo, también alzaron sus voces por los que en el mundo claman
por igualdades sociales: trabajo, alimento, salud, techo y libertad
plena. (Foto: Ramón Pacheco Salazar)