CALIMETE, Matanzas.— El central Jesús Rabí, primero en fabricar
azúcar este año en el país, ha dado señales de otra buena zafra. Con
el cumplimiento de su plan técnico económico de más de 39 mil
toneladas ratifica su estabilidad y saca la cara por los ingenios de
esta provincia.
Aunque el rendimiento industrial queda por debajo de lo
planificado, debido a la baja concentración de azúcar en caña, el
ingenio aprovechó la capacidad potencial de molida por encima del 85
% y no presentó tropiezos de consideración por tiempo perdido,
sostuvo Armando Lovelles, director de la Unidad Empresarial de Base
de Atención a Productores.
Además del uso de la nueva tecnología en el corte y tiro de la
caña, —lo cual reduce la pérdida de la gramínea y facilita un mejor
aprovechamiento de la materia prima, entre otros beneficios—,
destacó como importante el volumen disponible de caña de calidad y
la cohesión alcanzada entre las fuerzas de la industria y de la
agricultura.
Se trata de un colectivo experimentado, que además se capacitó
adecuadamente para dar respuesta con prontitud y eficacia a los
problemas previsibles en la industria, como las interrupciones
operativas y roturas.
Lovelles significó también la alta calidad del azúcar, al
sobrepasar la norma establecida de 99,10 % de polarización (pol),
aunque subrayó que lo más trascendente en el Rabí es el estilo de
trabajo y el sistema organizativo, lo cual se traduce en que las
capacidades se aprovechan al tope y la industria deja de ser el
fantasma ya conocido.
Ante la existencia aún de un volumen importante de caña, la
fábrica calimetense estará moliendo hasta aproximadamente el día 10
de mayo. Además de garantizar su materia prima, el Rabí ha aportado
más de 61 mil toneladas de caña al Antonio Sánchez, de Cienfuegos.
Según expertos, el René Fraga y el Mario Muñoz han afrontado
diversos inconvenientes, perjudicándose la eficiencia fabril y
económica, signos muy desalentadores para la recuperación a que se
aspira en la industria azucarera. El incumplimiento es más notable
en el caso del Muñoz, con otra campaña errática en todos los
órdenes, pese a la responsabilidad de garantizar más del 40 % del
azúcar de la provincia.