Disciplina, control, rigor, compromiso, voluntad y sobre todo
mucha juventud, componen la fórmula del éxito de José Manuel Reyes
Pérez, quien con 19 años asumió la dirección de la escuela primaria
Miguel Figueroa García, enclavada en el consejo popular del Canal,
del capitalino municipio del Cerro.
Profesor de formación emergente, al ocupar esta responsabilidad
hace tres cursos sabía que probablemente su corta experiencia como
docente y las características propias del territorio no auguraban
una tarea fácil.
Sin embargo, su constancia y esfuerzo, junto al apoyo de
directivos, docentes y padres, permitieron transformar el plantel en
un centro de referencia provincial, que ha incrementado su matrícula
a 355 alumnos, atendidos por un claustro también joven de 36
pedagogos.
En conversación con Granma, Reyes precisó su máxima de
trabajo: "Cada acción que se realice en la escuela tiene que educar,
instruir, cultivar a los niños¼ con ese
principio deben funcionar las estrategias de comunicación interna,
la planificación de los horarios de clase, de las actividades
deportivas y de esparcimiento, el diseño y ubicación de los murales¼
"Estamos conscientes de que nuestra labor no es solo académica,
nos corresponde además la formación vocacional, patriótica y en
valores de los educandos, y su orientación profesional desde las
edades tempranas", precisó.
Le sobra razón cuando añade que para conducir adecuadamente el
proceso docente educativo es preciso sumar a la familia y la
comunidad a la vida diaria de los alumnos, y brindarles un espacio
protagónico. Aunque esta interacción no se logra de manera
espontánea, apuntó, sino que implica tenacidad y persistencia. "Pero
lo estamos logrando con creatividad y compañerismo".
"Propiciamos el rescate de la música infantil en los matutinos y
vespertinos, constituimos brigadas de padres y niños encargados de
garantizar la asistencia y puntualidad a clases, mientras otros
grupos velan por el cumplimiento de los deberes escolares, el
respeto al uso correcto del uniforme y los atributos pioneriles, y
la limpieza y embellecimiento del plantel".
El colectivo de la Miguel Figueroa García, con su novel
directiva, se ha propuesto metas altas —algunas ya logradas— pero
aún no se muestran conformes: "Nos quedan muchos proyectos por
desarrollar, todos estamos aquí para aprender, para educarnos y para
crecer como seres humanos", aseguró Reyes. Y Cuba cuenta con
maestros como él para preparar el futuro.