Alejada
del ajetreo citadino y ubicada en el habanero municipio de
Guanabacoa se encuentra la finca La Mora, un baluarte productivo
perteneciente a la Cooperativa de Crédito y Servicios (CCS) Emiliano
Montes de Oca.
Lo que antes comprendía solo una hectárea de tierra
aproximadamente, ha logrado triplicarse en extensión gracias al
Decreto-Ley 259. Diferentes variedades de plátano, junto a
cebollino, perejil, lechuga, quimbombó, acelga, zanahoria,
berenjena, tomate, espinaca, ají (pimiento y chay) y hasta
semilleros de melocotón, figuran entre los diversos cultivos
existentes allí.
Pero, sin duda, fueron los petit pois o guisantes tiernos,
los que más cautivaron la atención de estos reporteros, justo por no
ser originarios de nuestro país y requerir de un cuidadoso manejo.
Esta leguminosa se empezó a cosechar en la finca a raíz de una
visita del doctor Adolfo Rodríguez Nodals, jefe del Grupo Nacional
de la Agricultura Urbana y Suburbana, quien sugirió sembrarla para
estudiar su adaptabilidad y rendimiento, con vistas a extender la
siembra en otras locaciones del país, cuenta Nelson.
La vinculación directa con el Instituto de Investigaciones en
Viandas Tropicales (INIVIT), que radica en Villa Clara, le ha
permitido adquirir nuevos conocimientos y ponerlos en función de la
productividad. "De esta forma hemos aplicado la tecnología de
siembra de extradenso en el plátano, que permite mayores
rendimientos y posibilita la obtención de variedades de plátano muy
resistentes a nuestro clima, como las FHIA 18, 21 y 31, que se
cosechan aquí, además de la Johnson, aunque en esta última no se
aplica la siembra de extradenso", asegura.
Según explicó a Granma Damaris Hernández Romero,
especialista de Cultivos Varios de la Delegación Provincial de
Agricultura en La Habana, esa tecnología se aplica a los plátanos de
los tipos fruta y vianda, y está basada en el uso de alta densidad,
al ser más reducido el marco de siembra (distancia entre una planta
y otra).
Y como todo beneficio de la ciencia es bienvenido en La Mora,
Nelson afirma que en el huerto intensivo de su parcela ya se está
probando con el ají Verano-1, de notable resistencia tanto a la
sequía como a la humedad.
La finca, con unos 160 canteros chinos (sin revestimiento),
exhibe una rica muestra de productos agrícolas, los cuales se
procesan en una pequeña minindustria que está ubicada a unos metros
de los sembrados y fue creada hace más de siete años.
Allí muchos de los vegetales cultivados por Nelson y su hijo son,
con posterioridad, conservados sin preservantes artificiales. Se
destacan entre esos cultivos: tomate, petit pois, zanahoria,
limón y otros, en dependencia de la estación del año.
A partir de estos produce puré, concentrados o extractos, vinagre
y alimentos encurtidos de alto contenido nutricional, como es el
caso de los petit pois.
Hay que aclarar que las conservas elaboradas están en fase
experimental y cuentan con la licencia sanitaria del Ministerio de
Salud Pública, no obstante, se prevé comercializarlas próximamente
(una vez obtenida la autorización pertinente) para ofrecer a la
población, a precios módicos, una oferta agrícola variada y de gran
calidad. "Ese es uno de mis mayores sueños", comenta.
"¿Principales expectativas? Incrementar la producción y poner en
marcha la comercialización de los productos en conserva que se
obtienen en la minindustria". Así habla este hombre, quien confiesa
que no puede apartarse de la tierra, tal vez porque vivir por y para
ella ha sido su divisa esencial y la razón que lo hace sentir útil.