WASHINGTON, 1 mayo.— El presidente de Estados Unidos, Barack
Obama firmó antes de partir a Afganistán un decreto que refuerza las
sanciones que aplica su gobierno contra Siria e Irán, anunció hoy la
Casa Blanca.
La orden presidencial otorga al Departamento del Tesoro la
facultad de identificar y aplicar sanciones a grupos y personas
extranjeras que intenten eludir las restricciones en vigor contra
Damasco y Teherán, reportó la cadena televisiva Fox News.
También impide que los infractores tengan acceso a los sistemas
financiero y comercial de Estados Unidos.
Según la sede del Ejecutivo, Irán y Siria han tratado de recurrir
a instituciones financieras no bancarias y otros mecanismos
alternativos para enviar fondos y hacer pagos, indicó la televisora.
A fines de marzo pasado, Obama dio luz verde a la aplicación de
sanciones contra Irán como parte de la postura de naciones
occidentales que buscan impedir que Teherán desarrolle su programa
de energía nuclear con fines pacíficos.
Dichas disposiciones entrarán en vigor en junio próximo y prevén
castigar a instituciones financieras que mantengan relaciones con el
Banco Central iraní, organismo mediante el cual se gestiona el
comercio petrolero de la nación persa.
Obama se enfrenta a un delicado acto de equilibrismo respecto a
Irán, debido a las cercanías de los comicios presidenciales de
noviembre próximo, en los cuales buscará la reelección.
Por un lado, debe mostrar a los votantes que está siendo duro con
el estado islámico, pero los cada vez mas elevados precios del
petróleo y la gasolina implican riesgos geopolíticos, ante lo cual
también debe evitar pasos que puedan sacudir los mercados
petroleros.
Un aumento en la carestía de los combustibles podría poner en
peligro la economía mundial, así como enervar a los posibles
votantes estadounidenses, ya molestos por el creciente costo de los
carburantes.
El jefe de Estado enfrenta, asimismo, la presión de algunos
legisladores en el Congreso que quieren incrementar las sanciones
contra Teherán, incluso hasta solicitar el uso de la fuerza militar.
De igual forma, Washington presiona a Damasco para exigir la
dimisión del presidente Bashar Al Assad ante el conflicto interno en
ese país.