CCOO
y UGT han celebrado este martes manifestaciones en 80 ciudades
españolas con motivo de la celebración del 1º de mayo, Día
Internacional del Trabajo. Los sindicatos han hecho un llamamiento a
la movilización en protesta contra la reforma laboral y los recortes
sociales recogidos en los Presupuestos Generales del Estado (PGE).
Este 1º de mayo se celebra en un contexto de recesión y una
crisis económica que ha llevado a un máximo histórico de 5.639.500
desempleados y una tasa de paro del 24,44%, según los datos del
primer trimestre de la Encuesta de Población Activa (EPA).
CCOO y UGT han planteado la movilización como una continuación de
la huelga general y las manifestaciones del pasado 29 de marzo
contra la reforma laboral.
Bajo el lema 'Quieren acabar con todo', los dos sindicatos
mayoritarios reclaman "trabajo, dignidad y derechos" en todas las
manifestaciones y actos reivindicativos que han convocado
conjuntamente en toda la geografía española.
En Madrid, además de CCOO y UGT, se ha movilizado la Plataforma
en Defensa del Estado de Bienestar y los Servicios Públicos, en la
que participan cerca de 50 asociaciones, así como los sindicatos
CGT, USO y CNT, que han convocado manifestaciones y diversos actos
también en otras ciudades.
Regreso a la capital
Este año, los secretarios generales de los dos sindicatos
mayoritarios José Ignacio Fernández-Toxo y Candido Méndez han vuelto
a situarse en la cabecera de la manifestación de la capital
española, tras haber asistido el pasado año a la protesta de
Valencia. Ambos ha sido flanqueados por los líderes de CC.OO. y UGT
Madrid, Javier López y José Ricardo Martínez.
A la manifestación de Madrid también han acudido la portavoz del
PSOE en el Congreso, Soraya Rodríguez, el responsable de la
Fundación Ideas, Jesús Caldera, y el coordinador de IU, Cayo Lara.
En las pancartas que portan algunos manifestantes pueden leerse
mensajes como 'Nueva reforma laboral. Hacia un mundo de esclavos'.El
ambiente era festivo en un día en el que no llueve sobre Madrid,
aunque el cielo está bastante nublado.
Los manifestantes han denunciado que el Gobierno está acabando
con el futuro de las generaciones venideras, que están cansados ya
de recortes y del ataque que sufren la sanidad y la educación.
Hacia los 6 millones de parados
Toxo ha asegurado que "no es descartable" que durante la
Legislatura del Gobierno de Mariano Rajoy se supere la barrera
"dramática" de los seis millones de parados, habida cuenta del
impacto de la reforma laboral en el primer trimestre del año.
Minutos antes de que la manifestación arrancara desde la plaza de
Neptuno, Toxo reafirmó que la reforma laboral supone un
"desequilibrio radical" de las relaciones del trabajo y que "no
sirve" para sacar del paro a los jóvenes.
El líder sindical además se solidarizó con el encierro en los
hospitales que el Gobierno de Baleares ha anunciado que cerrará, y
anticipó que esta "ocurrencia" podría acabar afectando a todas las
regiones, en alusión a una "transferencia" de la atención médica a
clínicas concertadas.
"Esta situación indica con claridad dónde están los objetivos y
por eso hay muchas más razones para manifestarse este Primero de
Mayo", expresó Toxo.
'Demolición' del sector público
Por su parte, Cándido Méndez, ha aprovechado las declaraciones
previas a la manifestación para rendir un homenaje a los empleados
públicos, especialmente de la sanidad y la educación, cuya "dignidad
y honorabilidad" está siendo "denigrada" por el Gobierno, según ha
denunciado.
Méndez ha advertido de que el Ejecutivo de Mariano Rajoy se ha
propuesto "demoler" los servicios públicos y atacar a quienes
trabajan en ellos y, por esta razón, ha querido hacerle un
reconocimiento expreso a este colectivo, "cuyo trabajo diario hace
que los ciudadanos puedan vivir mejor".
El líder de UGT ha subrayado que este Primero de Mayo también es
la expresión del rechazo a la reforma laboral del Gobierno, a quien
ha acusado también de emprender una campaña para descalificar a las
organizaciones sindicales "con el objetivo de deteriorar los
derechos laborales".
"Estamos en un freno y marcha atrás muy peligroso para nuestro
modelo de convivencia. Estamos en una encrucijada social y política
y lo que tenemos que decir es que este escenario lo está imponiendo
el Gobierno, el nuestro es de la creación de empleo", ha defendido.