El
Ejército de Israel informó que comenzó a construir un muro de más de
dos kilómetros de longitud en la frontera con el Líbano con el
pretexto de evitar fricciones en esa zona limítrofe.
Un portavoz militar sionista precisó que la muralla
tendrá una altura de 10 metros y la radio israelí apuntó que la
terminación del valladar de concreto tomará varias semanas y servirá
para "proteger" el poblado limítrofe de Metulla.
No obstante, oficiales de las Fuerzas Armadas del
Líbano han denunciado frecuentes violaciones a la integridad
territorial, con incursiones de tropas sionistas en la línea de
demarcación común, y del espacio aéreo, con vuelos de
reconocimiento.