India crece a pasos agigantados

CLAUDIA FONSECA SOSA, enviada especial

India alcanzó su independencia en 1947 en medio de una situación económica y social caótica, y tras haber sido colonizada durante casi 200 años por Inglaterra.

Foto de la autoraLograr que los beneficios del acelerado crecimiento económico llegue a todos es el desafío indio hoy.

Antes, ya había sido dominada y explotada bárbaramente por la Real Compañía de las Indias Orientales, hasta que en 1857 se produjo una insurrección armada —conocida como motín de la India o Rebelión de los Cipayos— que puso fin al régimen pero no a la dominación inglesa.

Años después entró en escena el líder Mahatma Gandhi, con sus singulares métodos de la no-violencia, la resistencia pacífica y la no-cooperación, y entonces los invasores europeos fueron obligados a retirarse. Inconformes, aprovecharon las diferencias religiosas y culturales que caracterizaban al milenario país asiático y lo dividieron en dos estados: India y Paquistán.

Los colonos argumentaron que los indios hindúes formaban una nacionalidad y que los que profesaban el islamismo, o indios musulmanes, constituían otra. Paquistán, a su vez, quedó fraccionado en dos, separado por la nueva India.

Se desencadenó entonces una ola de violencia. Los musulmanes expulsaban a los hindúes de su territorio, y viceversa. Muchas familias dejaron sus hogares y bienes al otro lado de la frontera, y se agravó la ya desastrosa situación socioeconómica.

Sin embargo, hoy la realidad de India es muy distinta. Si bien enfrenta dificultades como la insalubridad y las diferencias sociales, es una economía emergente —miembro del grupo BRICS— con enormes posibilidades de desarrollo y gran presencia regional e internacional.

Desde el primer Gobierno de India independiente, encabezado por el primer ministro Jawaharlal Nerhu, comenzaron a aplicarse planes quinquenales. Por el camino se tropezó con varios obstáculos por la falta de experiencia y de recursos, pero los esfuerzos siempre estuvieron encaminados a mejorar la calidad de vida del pueblo y a crecer industrialmente.

No puede olvidarse que en ese proceso fueron perjudiciales los conflictos con China en 1962 y con Paquistán en 1965, pues afectaron el cumplimiento de los planes según se preveía. Además, en 1971 Paquistán intentó erradicar el movimiento nacionalista en la parte oriental del país por medio del genocidio, lo que involucró a India en una nueva guerra. Por meses, millones de personas cruzaron la frontera en busca de refugio, hasta que en diciembre surgió Bangladesh como nación soberana.

Otro encontronazo indo-paquistaní tuvo lugar en 1998, y estuvo cerca de convertirse en confrontación nuclear.

Desde entonces, con mucho trabajo y no menos tropiezos, India ha avanzado con un ritmo más acelerado. Pasó de ser un país importador de la mayor parte de los productos alimenticios a tener una reserva importante de granos, que ronda las decenas de millones de toneladas y le permite satisfacer un elevado por ciento de sus necesidades y aún exportar. En el 2011 el Producto Interno Bruto creció un 8,2 %.

Unas 1 200 millones de personas viven en India y se espera que en pocos años esta cifra supere la población de China, lo cual supone grandes retos para el Gobierno, que ubica entre sus prioridades garantizar alimentos a todos sus ciudadanos.

En la actualidad todas las grandes compañías del mundo poseen sucursales en India, donde encuentran mano de obra y trabajadores calificados por salarios más bajos que en otros mercados capitalistas. También influye el idioma, pues si bien en el país coexisten castas con dialectos múltiples, el inglés es de uso general.

Además, la nación ha logrado multiplicar sus industrias y los servicios, que son las principales fuentes de empleo. Va adelante en ramas como las tecnologías de información, espaciales, aeronáuticas, software y hardware, telecomunicaciones, electrónica médica, entre otras.

Queda bastante por hacer: disminuir la pobreza, ampliar el alcance de los programas educacionales y de salud, reducir los índices de crecimiento poblacional, lograr una mayor participación y peso social de la mujer, y de las castas, tribus y minorías étnicas en desventaja; así como mantener el equilibrio medioambiental. Pero, sin duda, hoy estamos en presencia de una India que crece a pasos agigantados.

 

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