La tenacidad, constancia y pasión con que Nouredine Essadi y
Christophe Barratier han llevado adelante a lo largo de tres lustros
el Festival del Cine Francés en Cuba, fueron reconocidas al
concedérseles ayer la Distinción por la Cultura Nacional.
El ministro de Cultura, Rafael Bernal Alemany, impuso la
condecoración a Nouredine, destacado promotor y fundador del
Festival y a Barratier, célebre realizador y productor también
comprometido desde el inicio con el proyecto, en un acto al que
asistieron los miembros de la delegación que viajó para la edición
número 15 del evento, entre ellos la singular actriz Isabelle
Huppert.
Bernal llamó "compañeros" a los condecorados, por cuanto "han
acompañado al público cubano en una obra cultural que mucho
apreciamos". Al pronunciar las palabras de elogio, Omar González,
presidente del ICAIC, significó lo que representa en términos de
lealtad y solidaridad sostener un festival que clasifica entre los
principales momentos de la vida cultural de la Isla cada año.
"El público cubano se lo merece todo", acotó Barratier, director
de Los coristas, quien recordó también cómo en estos años han
visitado Cuba unas 150 personalidades francesas relacionadas con el
cine "y todos, sin excepción, se han deslumbrado con la sensibilidad
de los espectadores cubanos".
En el acto también se hallaba presente Jean Mendelsson, embajador
de Francia en La Habana.