Los campos de refugiados sirios en Turquía son utilizados para
fabricar noticias que se utilizan en la guerra mediática contra
Siria, denunció este miércoles el líder juvenil turco Ramzi Baris.
Integrante una delegación integrada por el Consejo Mundial de la
Paz, la Federación Mundial de Juventudes Democrática y
representantes de organizaciones juveniles y estudiantiles que se
encuentra de visita aquí, Baris dijo que en su país tergiversan la
realidad como parte de la agresión contra esta nación levantina,
reporta Prensa Latina.
Durante una conferencia de prensa en la sede de la Unión Nacional
de Estudiantes Sirios, en la Universidad de Damasco, el dirigente
juvenil explicó que en los últimos días se permitió la entrada de la
prensa de su país a los campos de refugiados, donde fue constatada
esa realidad.
Agregó que en los últimos meses "en todo el mundo los
imperialistas preparan el terreno para una intervención directa e
indirecta en Siria con la esperanza de justificar la violación de su
soberanía".
Por su parte, Skoro Gomez, presidenta del Consejo Mundial de la
Paz, señaló que las genuinas aspiraciones del pueblo de esta nación
árabe no tienen nada que ver con la acción de los grupos opositores
y mercenarios extranjeros que tratan de exacerbar los
contradicciones para servir a los intereses de potencias extranjeras
y sus aliados regionales.
Gomez manifestó su completa solidaridad con el pueblo sirio y
rechazó las sanciones impuestas por Estados Unidos, la Unión Europea
y la Liga Árabe contra Damasco.
El parlamentario y presidente de la Asociación Venezolana de
Amistad con Siria, Yul Jabour, manifestó su solidaridad con el
pueblo sirio y aseguró que los planes contra este país son causa de
su apoyo a los movimientos progresistas.
Durante su estancia aquí el grupo de solidaridad visitó además la
provincia de Lattakia, al noroeste de esta capital, así como otras
localidades donde obtuvo vivencias de primera mano que desmienten
las afirmaciones de medios de prensa occidentales.
El grupo integrado por delegaciones de 15 países se propone
aclarar la realidad de lo que ocurre aquí, según ellos, algo muy
alejado de lo que promueven los medios implicados en la agresión
mediática.