Estudiantes de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM),
ubicada en las afueras de la capital cubana, impulsan proyectos de
salud en comunidades pobres de sus países de origen.
A punto de graduarse en la institución fundada en 1999 por
iniciativa del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, jóvenes
de Colombia, Ecuador, Honduras, México y otras naciones consolidan
programas de diagnóstico, prevención y tratamiento de enfermedades.
Selvas, pueblos marginados y comunidades indígenas de la
geografía regional están en el centro de los proyectos que cobran
fuerza bajo el nombre de Brigada Estudiantil por la Salud (BES).
Prensa Latina conversó con varios estudiantes de sexto año de
medicina, quienes ofrecieron detalles de las acciones emprendidas.
En Colombia desarrollamos desde hace unos años programas en zonas
pobres del país, donde aplicamos principios aprendidos aquí, como la
solidaridad, la prevención y el convertir en protagonistas a los
propios habitantes, explicó la estudiante Diana Hernández.
Según la joven colombiana, en el centro de proyectos en
localidades como Ette Ennaka, Sur de Bolívar, Suroccidente, Sumapaz
y Arauca está la formación de activistas de salud.
Nosotros incidimos en un periodo corto de tiempo, de ahí la
prioridad de crear conciencia y formar promotores de salud
encargados de expandir hábitos sanos como la higiene, la lactancia
materna, las pruebas citológicas, el sexo seguro y el dominio de los
primeros auxilios, precisó.
Para Hernández, entre los mayores retos está la atención de
pobladores de la comunidad indígena Ette Ennaka afectados por el
Prurigo Actínico (erupciones de la piel), una enfermedad de base
genética agravada por la pobreza imperante en la región.
Al principio fue muy difícil avanzar en nuestro empeño de ayudar
a los más necesitados, a partir del escaso respaldo gubernamental,
pero con el tiempo hemos logrado cosas, dijo. Por su parte, la
ecuatoriana Daniela Cabrera reslató las acciones en provincias de su
país como Los Ríos y Pichincha, donde alumnos de la ELAM con el
apoyo de autoridades realizan diagnósticos y brindan atención médica
a sus pobladores, a través del programa social Misión por la vida
Eugenio Espejo.
Gracias a la iniciativa, beneficiamos a personas de bajos
recursos en temas de estomatología y medicina general integral,
además de ofrecerles charlas de prevención en sexualidad y cuidados
a las embarazadas, apuntó.
También en zonas pobres y marginadas de Honduras y México
estudiantes de la ELAM impulsan iniciativas de inclusión social.
En Honduras tenemos tres proyectos que comienzan a dar sus
frutos, uno de ellos consistente en trabajar con la etnia garífuna,
pueblo afrodescendiente de la costa norte de esa nación, explicó
Eduardo Vázquez.
Según comentó, en el país centroamericano la atención en las
comunidades se realiza de manera integral.
Al principio solo concentrábamos esfuerzos en la salud, pero con
el paso de los años hemos extendido nuestras actividades hasta
llegar a zonas remotas también con apoyo en agricultura, educación e
infraestructura, destacó.
Para el futuro galeno mexicano Marco Antonio Montes de Oca, nada
le resulta más gratificante que sentirse útil en el empeño de
extender la atención médica a quienes no la han tenido durante
décadas.
Es un gesto humano, fruto de la solidaridad que hemos aprendido
de los cubanos en estos años de estudios; ahora, una vez graduados,
la meta es adaptar los conocimientos a las realidades de nuestros
pueblos, consideró el alumno de sexto año de la ELAM.
De acuerdo con Montes de Oca, en México sobresale el accionar de
los estudiantes en uno de los municipios más pobres y marginados del
país, llamado Huautla de Jiménez, localidad indígena ubicada en el
sureño estado de Oaxaca.
Allí -expuso- empezamos por la recolección de informaciones, y ya
hemos atendido a cinco mil 300 personas de un total de alrededor de
40 mil habitantes dispersos por 40 localidades.
Desde su fundación en 1999, luego de huracanes que a finales de
1998 sembraron desolación y muerte en Centroamérica y el Caribe,
decenas de miles de jóvenes latinoamericanos y de otras regiones del
planeta se han graduado en la ELAM.