A 34 ascendió la cifra de muertos este jueves en al menos ocho
provincias de Irak, provocados básicamente por ataques suicidas con
carros bomba y explosiones en zonas urbanas, según un nuevo balance
de las autoridades.
Un portavoz del Ministerio del Interior indicó que a los 17
fallecidos y 63 heridos en las primeras horas del jueves en Bagdad,
se sumaron nuevas víctimas en las demarcaciones de Kirkuk, Salah El-Din,
Al-Anbar, Diyala y Nínive, reporta Prensa Latina.
Un soldado perdió la vida y otras dos personas sufrieron lesiones
por la deflagración de un coche bomba en el barrio chiita de
Kazimiyah, en el norte de Bagdad, donde horas antes habían fallecido
tres iraquíes y 11 más quedaron heridos.
Además, los ataques se sucedieron en los distritos también
chiitas de Amil y Zafaraniyah, en el suroeste y sureste de Bagdad,
respectivamente.
La escalada violenta dejó como saldo nueve muertos y 28
lesionados como consecuencia de dos explosiones de carro bomba en la
ciudad petrolera de Kirkuk, en la norteña región del Kurdistán
iraquí.
Fuentes policiales indicaron que un hombre pereció y otras nueve
personas resultaron heridas por un coche cargado de explosivos que
fue detonado en la ciudad central de Ramadi, en Al-Anbar.
Igualmente, las autoridades confirmaron que dos civiles
fallecieron y cuatro sufrieron daños corporales por un ataque armado
en Falluja, lo mismo que 18 personas en Baaquba, en la norteña
Diyala, donde también un policía feneció.
En el centro de esa ciudad se reportó, además, la deflagración de
un carro que segó la vida de dos policías y causó heridas a otros
dos que custodiaban un puesto de control en una concurrida calle, al
tiempo que otro agente pereció en un tiroteo en el poblado de
Mansuriya (Baaquba).
Los atentados y ataques de este jueves, los más mortíferos desde
antes de la cumbre árabe de Bagdad a finales de marzo, también
afectaron a Mosul, capital de la norteña Nínive, donde tres civiles
sufrieron heridas por otro bombazo fuera de un restaurante.
El pasado 20 de marzo, tiroteos y bombazos en varias urbes
iraquíes, incluida esta capital, se saldaron con al menos 50 muertos
y decenas de heridos, según reportaron entonces fuentes de
seguridad.