Al menos 16 iraquíes murieron y otros 30 resultaron heridos este
jueves en una serie de atentados con carros bomba en distintas zonas
de la ciudad de Bagdad y de la norteña ciudad kurda de Kirkuk,
reportaron fuentes policiales.
Los incidentes más mortíferos ocurridos en Bagdad desde el 29 de
marzo, cuando se celebró aquí la 23 cumbre ordinaria de la Liga
Árabe, fueron atribuidos a la creciente tensión sectaria,
básicamente entre el gobierno de la mayoritaria población chiita y
la oposición sunnita, reporta Prensa Latina.
Un portavoz del Ministerio del Interior de Irak señaló que la
primera explosión ocurrió en una hora pico de esta mañana cuando un
carro bomba voló en pedazos en el barrio chiita de Kazimiyah, en el
norte bagdadí, causando tres muertos y 11 lesionados.
Asimismo, un oficial de la policía capitalina explicó que una
segunda deflagración ocurrió pocos minutos después de la primera por
un artefacto detonado en el área también chiita de Amil, en el
suroeste de la capital cuando trabajadores se concentraban para su
faena diaria.
Datos preliminares indicaron que dos personas perdieron la vida y
ocho más sufrieron heridas por ese ataque, mientras otro iraquí
pereció y dos quedaron con daños corporales por un tercer bombazo en
la zona de Zafaraniyah, en el sureste de Bagdad.
Asimismo, el Ministerio de Defensa señaló que dos atacantes
suicidas hicieron estallar sendos carros bombas con escaso intervalo
de tiempo en la ciudad kurda de Kirkuk, con balance de por lo menos
cuatro bajas letales y 24 heridos.
Las autoridades acordonaron zonas de la localidad petrolera para
prevenir nuevas acciones violentas, pero dijeron desconocer qué
organización ordenó los ataques.
No obstante, canales televisivos destacaron que los atentados
coincidieron con la crisis política de Irak, acentuada a comienzos
de año a raíz de una orden de arresto emitida contra el
vicepresidente sunnita, Tareq Al-Hashemi, ahora protegido en el
Kurdistán iraquí.
El Gobierno dominado por el primer ministro chiita, Nouri Al-Maliki,
es acusado por la oposición sunnita de lanzar una cacería contra Al-Hashemi,
a quien se le imputan cargos por financiamiento y orden de ataques
terroristas contra chiitas entre 2005 y 2011.