Con
la proyección el martes en la noche en la sala Chaplin del filme
Edi, de Piotr Trzraskalski, comenzará la Semana de Cine Polaco
en La Habana, ciclo que exhibirá siete películas de rigurosa factura
hasta el lunes 23 de abril.
Al presentar ayer ante la prensa el perfil de la jornada, la
embajadora de Polonia, Margorzata Galinska-Tomaszewska, y Antonio
Mazón Robau, especialista de la Cinemateca de Cuba, instituciones
que junto al ICAIC auspician la muestra, coincidieron en que se
trataba de un nuevo esfuerzo por reinsertar en el imaginario del
público cubano a una de las cinematografías más celebradas durante
los años 60 y 70 en la isla.
Un viejo conocido regresará a la pantalla cubana, Jerzy
Kawalerowicz, con una versión rodada en el 2011 del clásico de la
literatura polaca Quo vadis, del escritor Henryk Sienkiewicz,
Premio Nobel 1905. Otro avezado realizador, Jerzy Skolimoswski se
presentará con Essential killing, un trhiller que tiene como
telón de fondo las cárceles secretas europeas donde se confinó y
torturó a presuntos terroristas en el contexto de la invasión
imperialista a Afganistán e Irak.
Aunque lleve por título el del original literario, Pornografía,
el filme de Jakub Kolski, a partir de un texto de Witold Gombrowicz,
es un canto al amor en medio de la guerra.
Del amor y también de la música y la juventud, pero en los
procelosos años 80, trata Todo lo que amo, de Jacek Borcuch.
Los otros dos filmes de la muestra, Marcas, de Magdalena
Prekorz, y Reverso, de Borys Lankosz, reflejan dramas
psicológicos.
A lo largo de la primera década de este siglo, cada una de estas
películas fueron propuestas por Polonia como candidatas al Oscar al
Mejor Filme de habla no inglesa.