CIEGO DE ÁVILA .— Aunque Ciego de Ávila no es de las provincias
con más tradición en la producción de derivados de la caña de
azúcar, no descuida dar pasos en aras de rescatar ese renglón tan
necesario, muy deteriorado en los años difíciles de la década del
noventa por dificultades materiales, financieras y del bloqueo
económico.
El territorio centra su preocupación en la producción de alimento
animal, alcoholes, rones, torula, y pone la mirada en poder rescatar
la fábrica de tableros de bagazo (paralizada desde el año 2004), una
vez que el central Primero de Enero, donde está situada, inicie
actividades en la próxima zafra, según lo previsto.
La Unidad Empresarial de Base Ciro Redondo, aledaña al central de
igual nombre, incorporó al proceso productivo este año biomasa que
contiene crema de torula con efluente, a fin de paliar las
necesidades de alimento animal.
Con una capacidad para procesar 16 toneladas, esta producción
representa una alternativa en la alimentación de reses y cerdos.
Asimismo, en la fábrica Alfredo Roberto Pérez tienen planificadas
para el 2012 unas 1 000 toneladas de levadura torula, con destino a
la producción de fitomás, estimulante folial para la caña y, a la
vez, bionutriente de gran valía para la agricultura sostenible, pues
ha demostrado su efectividad en distintas variedades de cultivos.
Todo ello tiene lugar en el contexto de mejoras técnicas que los
propios trabajadores realizan en la fábrica de ron Nauyú —aledaña al
central Enrique Varona—, productora de varios tipos de alcoholes,
algunos para la exportación.
No se descuida aquí el trabajo en un proyecto de desarrollo para
aprovechar los residuales de esta destilería en el beneficio de las
áreas cañeras, al igual que se pretende hacer en los centrales
Ecuador y Ciro Redondo.
Haber conservado muchas de estas instalaciones durante los años
difíciles, sin descuidar los procesos de remodelación y
mantenimiento —en la mayoría de las ocasiones realizados por el
esfuerzo de los innovadores de los propios centros—, posibilita
ahora a la provincia recuperar e incorporar nuevas producciones,
cuyos valores se acrecientan.