CARACAS. — El presidente Hugo Chávez aconsejó hoy a
los sectores más conservadores de Venezuela de no repetir las
acciones del 11 de abril de 2002, cuando perpetraron un golpe de
Estado contra el Gobierno legalmente constituido.
No se equivoquen de nuevo, advirtió el mandatario,
porque si lo hacen -subrayó- "nosotros no nos equivocaremos".
Poco después de arribar al país procedente de La
Habana, donde completó el tercer ciclo de tratamiento con
radioterapia, el mandatario se reunió, al filo de la madrugada, con
varios miembros de su gabinete, en lo que calificó de conversatorio
sobre los hechos de abril de aquel año.
El 11 de abril de 2002 fue un día que marcó la
historia venezolana, dijo al iniciar la conversación, que fue
transmitida en directo y en cadena nacional por Venezolana de
Televisión.
Chávez preguntó al periodista José Vicente Rangel,
también presente, su opinión sobre el momento en que comenzaron los
preparativos para la asonada perpetrada por la oligarquía venezolana
con el respaldo de Estados Unidos y el apoyo de los medios privados
de difusión y algunos oficiales de la cúpula militar.
Fue el 6 de diciembre de 1998, cuando usted ganó las
elecciones, que comenzaron los preparativos, explicó Rangel, quien
en el momento del golpe fungía como ministro de Defensa.
Según Rangel, había realmente varios planes y el
primero era asesinar a Chávez en el Palacio de Miraflores.
Como eso falló y también fracasó el golpe, que era
el segundo plan, pusieron en práctica el tercero, que fue el paro
petrolero, explicó.
Al referirse a los dos primeros planes, Chávez
comentó que fracasaron por la reacción del pueblo venezolano, que
salió a las calles en reclamo de su restitución al frente del
gobierno.
"Me sumo al reconocimiento a quienes dieron su vida
para salvar la vida de este soldado", afirmó el mandatario al
referirse a quienes cayeron durante esos días al enfrentarse a los
golpistas.
Destacó, asimismo, que con la reversión del golpe se
logró la ecuación perfecta liderada por la unión cívico-militar.
"El imperio y la burguesía en el 2002 lograron que
se conjugara la ecuación perfecta: la unión cívico-militar y es lo
que pasaría de nuevo", reiteró Chávez.
Finalmente, insistió en la advertencia a la
burguesía y a quienes la respaldan, de no repetir lo que ya hicieron
en 2002 y les recordó que "esta no es una revolución desarmada".