MADRID. — El golpe de Estado del 11 de abril de 2002 en Venezuela
fue una de las operaciones político-mediáticas más gigantescas
perpetradas en Latinoamérica, aseguró su embajador en España,
Bernardo Álvarez.
Una década después de esos sucesos, el diplomático subrayó que
con esa fallida asonada se trató de truncar una inédita experiencia
de transformación iniciada en su país por el presidente
constitucional Hugo Chávez.
Álvarez apuntó que los autores de aquel golpe, en contubernio con
los medios de comunicación, intentaron generar una situación de
angustia y de odio en la sociedad, y pretendieron vender al mundo
que la única solución era la salida de Chávez.
Para nosotros se trata de una fecha emblemática, porque hace 10
años atrás estábamos muy solos, por supuesto siempre con la
solidaridad de Cuba, recordó el diplomático.
Sin embargo, esa soledad hoy forma parte del pasado, enfatizó el
embajador durante su intervención en una conferencia en Madrid, que
celebró la recuperación de la democracia por el pueblo y las fuerzas
armadas venezolanas, el 13 de abril de 2002.
Ante sus homólogos de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de
Nuestra América, Álvarez destacó que América Latina es en la
actualidad una referencia para el mundo, una región donde se están
haciendo cosas distintas.
Hemos avanzado hacia una democracia realmente participativa, en
la que la representación de los gobiernos debe ser del pueblo y no
de intereses particulares, además de recobrarse el papel del Estado,
ejemplificó.
Estos no son tiempos de exclusión de nadie por nadie, señaló, en
alusión al boicot impuesto por Estados Unidos a la participación de
Cuba en la VI Cumbre de las Américas, que se desarrollará el próximo
fin de semana en Colombia.
Una América sin Cuba no es América, insistió el jefe de la
legación venezolana, tras remarcar que la isla caribeña tiene más
derecho a asistir a esa reunión que la propia potencia norteña.
Contrastó esa postura de Washington respecto a La Habana con la
del resto de la región, al indicar que no existe ningún gobierno del
área hostigando a la nación antillana "porque hemos aprendido a
respetarnos dentro de las diferencias".
Por el contrario, enumeró los progresos alcanzados en temas como
la inclusión social, la defensa de los recursos naturales y su
utilización para saldar la deuda inmensa deuda social.
La conferencia, titulada Democracia y medios de comunicación,
analizó el papel de las empresas mediáticas durante el golpe de
Estado en Venezuela, el problema de los monopolios informativos y el
desafío que esto supone para las democracias actuales.
Si en Venezuela no hubiera existido democracia, el golpe habría
triunfado, manifestó Marcos Roitman, sociólogo y profesor de
Estructura Social de América en la madrileña Universidad
Complutense.
Por primera en la historia de América Latina, la gente salió a la
calle con dignidad, desarmada, arriesgando su vida frente a las
armas, para defender su gobierno legítimo, no solamente a un
presidente secuestrado, sino a un presidente legítimo, expresó
Roitman.