El
matancero Allens Jemmott, una de las principales cartas de triunfo
de nuestro baloncesto, anunció su retiro aludiendo no sentirse
suficientemente motivado para defender los colores de su provincia
ni como integrante del elenco de Cuba por más de una década.
"Se trata de una decisión muy dura, porque el baloncesto lo
significa todo para mí, ninguna otra cosa me interesa tanto, pero
tengo que sobrellevar las consecuencias", sostuvo el joven atleta,
militante del Partido y miembro de la Asamblea Provincial del Poder
Popular.
A la edad de 31 años, el destacado defensa atacador, líder en la
mayoría de los departamentos ofensivos del básquet cubano, está
consciente de que su retiro es anticipado y que todavía dispone de
juventud y talento para imponerse en la cancha.
Jemmott lamenta que se juegue tan poco baloncesto en el país, el
mal estado de las canchas y el escaso fogueo internacional, lo cual
incide en el desinterés de no pocos jugadores, admite.
Lo desalienta también la situación con esta disciplina en el
territorio matancero, de modo muy marcado luego de que hace unos
tres años colapsara el techo del ateneo deportivo Aurelio Janet, la
única sala techada de que dispone el territorio.
Como consecuencia directa de ese lamentable hecho, los partidos
de la Liga Superior fijados para realizarse en Matanzas deben
efectuarse en la cancha de la EIDE Luis A. Turcios Lima, donde las
condiciones no son las más apropiadas y los aficionados son los
estudiantes de ese centro.
"Allí no va nadie a ver los encuentros, a veces los alumnos están
de pase y jugamos sin público, como si estuviéramos entrenando. Eso
no incentiva ni estimula a nadie, ni a los locales ni a los
visitadores. Y estamos hablando de una provincia donde gusta el
baloncesto.
"El Ateneo era para nosotros el mejor escenario. Siempre se
atestaba de público, jugar allí era lo máximo, una verdadera fiesta.
Cuando llovía y se mojaba por las filtraciones, los mismos
aficionados secaban el tabloncillo para continuar el partido. Ahora
duele ver la cancha en el piso, uno se pregunta si rescatarlo es tan
difícil para la provincia. ¿Acaso no está en ningún plan para
repararla?
"Pese a todas esas adversidades, el equipo de la provincia
clasificó en la última edición de la Liga Superior de Baloncesto y
no hubo reconocimiento alguno."
Allens Jemmott no piensa abandonar el baloncesto del todo y deja
abierta la posibilidad de que en el futuro se dedique a desarrollar
a jóvenes con habilidades para este deporte.
Por ahora, pone término a una rica carrera como atleta, ausencia
que notarán especialmente sus seguidores, aquellos que llenaban el
Aurelio Janet para admirar su juego con las más elocuentes
expresiones de júbilo.