Café con aprietos

Germán Veloz Placencia

HOLGUÍN.— Llegar a las 591 toneladas de café no fue un paseo cómodo para los productores de este territorio, quienes prolongaron la cosecha hasta marzo, lo cual se atribuye a la dilatada e irregular floración de las plantaciones, resultado de la sequía.

En particular fue afectada la variedad Arábiga, cuyo plan de acopio disminuyó en cerca de diez mil latas, motivo por el que fue necesario recurrir a la Robusta como una alternativa para cumplir el compromiso global.

Según Raciel Hernández Pérez, subdelegado de la Agricultura en la provincia para las ramas de la forestal, la apicultura y el café, el aciago comportamiento de la naturaleza obligó a los productores a pasar decenas de veces por un mismo cafetal, tras los granos que maduraban aisladamente.

A ese procedimiento se le hace rechazo porque desgasta físicamente, de ahí que los recogedores prefieran la maduración uniforme y hasta los llamados picos, pues es mayor el beneficio económico, una vez que ganan en correspondencia con las latas llenadas.

Para rescatar una parte importante de los granos goteados o pasados, fundamentalmente de la variedad Arábiga, fue necesario solicitar la presencia de estudiantes en una cuarta etapa de la Escuela al Campo, panorama que no se daba desde hacía muchos años.

Entre los campesinos, fuerza de la que depende más del 60 % de la producción, también hubo errores en los estimados de cosecha, ante lo cual se reaccionó con fuertes críticas y sanciones a los incumplidores, sobre todo en los municipios de Cueto y Sagua de Tánamo.

Autoridades del sector y los propios cosecheros colocan entre los elementos positivos el mejoramiento del manejo de las plantaciones, disponibilidad de fertilizantes, mayor cantidad de herramientas de trabajo para la limpieza de los campos y medios biológicos para combatir plagas y enfermedades, así como las acciones sistemáticas de saneamiento.

Imposible pasar por alto que esta vez entraron en explotación en diferentes sitios de la provincia 150 hectáreas sembradas durante el 2008, y que gracias a la aplicación de nutrientes y a las atenciones culturales, en Mayarí lograron revertir el pésimo estado vegetativo de importantes plantaciones.

En el reciente cierre de cosecha fueron reportadas unas 16 toneladas más que las obtenidas el pasado año. No es un logro que arranca aplausos, pero alienta.

Tengamos en cuenta que en la zafra del 2008-2009, que marcó el inicio de la reanimación cafetalera, la provincia apenas logró acopiar 477 toneladas, y tres contiendas después incrementa en más de 110 su producción.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir