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Los estudiantes como protagonistas de la producción
Esta es la base del trabajo en las aulas anexas de
especialidades de la construcción que radican en el Instituto de
Capacitación y Superación Técnica Armando Mestre del MICONS
OLGA DÍAZ RUIZ
Medir, marcar, trazar, comprobar, resanar, preparar morteros,
levantar bloques y ladrillos y tirar fino, figuran entre los
principales ejercicios técnicos que jóvenes como Omar Avilleira,
Gerardo Coba, Aldo Hernández y Carlos J. Rubio, realizan bajo la
tutela de especialistas de la producción en el Instituto de
Capacitación y Superación Técnica Armando Mestre, del Ministerio de
la Construcción (MICONS) en la capital.
Con
la guía de los instructores, los futuros albañiles aprenden a
levantar bloques y ladrillos, tirar fino, entre otras acciones
prácticas fundamentales.
Concebir a los estudiantes como protagonistas de la producción,
es la esencia del trabajo que realiza el centro de forma mancomunada
con la escuela de oficios Wilfredo Lara de Guanabacoa, para dirigir
la formación integral de estos jóvenes en las siete aulas anexas a
tiempo parcial que comanda la entidad, comprometida con la
preparación de 113 estudiantes como obreros calificados en
especialidades de la construcción.
Adscritos a los Lineamientos 150 y 172 aprobados en el Sexto
Congreso del Partido, que insisten en la necesidad de formar la
fuerza de trabajo calificada que demanda el país, profesores,
instructores y estudiantes dan cumplimiento al programa de estudios
y a las habilidades prácticas que requieren las carreras de
Instalaciones hidráulicas, Carpintería en blanco y encofrado y
Albañilería.
MANOS A LA OBRA
Osvaldo Álvarez, metodólogo de Educación Técnica y Profesional (ETP)
de Guanabacoa, explicó a Granma que los jóvenes insertados en
las aulas anexas de la institución del MICONS asisten al centro tres
veces por semana para recibir la formación teórica de las
especialidades en los locales habilitados para este fin y llevar a
efecto sus actividades prácticas; mientras en la escuela de oficios
se les imparten las asignaturas de formación general, que
complementan su preparación técnica y profesional.
Según el cronograma de trabajo de la entidad en el municipio,
Carlos Cepeda, director de la escuela de oficios Wilfredo Lara de
Guanabacoa, señaló que "insertamos a los muchachos en la ejecución
de obras sociales, que es el objeto primero de la carrera,
atendiendo a sus conocimientos y habilidades y, por supuesto, sin
arriesgar su seguridad. También se vinculan directamente a la
reparación de este centro de capacitación", precisó.
En este sentido apuntó que el rol de los instructores es muy
serio, sobre todo durante la primera etapa de los estudiantes en la
escuela, para orientarlos y enamorarlos del oficio, dando
continuidad al trabajo de captación en las escuelas secundarias
básicas. "Tratamos ante todo de dignificar la profesión del obrero,
de crear conciencia y compromiso en los estudiantes con su futura
profesión, y con su identidad como operarios", agregó.
Para ello, el Ministerio de Educación garantiza además la
atención al personal calificado desde el punto de vista
metodológico, en aras de facilitar su labor docente, anotó Álvarez.
Como resultado, especialistas y alumnos, en armónica sinergia,
han participado en la construcción de viviendas en varias
circunscripciones de Guanabacoa, así como en las labores de
reparación y mantenimiento de la Refinería Ñico López, de diferentes
centros de trabajo y escuelas, y se incorporarán próximamente a las
obras de remodelación de círculos infantiles, adelantaron los
directivos del centro y de la Wilfredo Lara.
Raimundo Cano, instructor de prácticas de Albañilería, añadió que
estas actividades constituyen ejercicios integradores y
multidisciplinarios, pero reiteró que es la aplicación de las
habilidades en los ejercicios reales, o sea, cuando se incorporan a
las obras constructivas directamente, el momento en el que los
muchachos concretan las destrezas adquiridas en la escuela y en el
centro, y más importante aún, ven el resultado de su esfuerzo.
FORMACIÓN INTEGRAL
Pedro Carbonell, secretario docente de la escuela de capacitación
y profesor de Albañilería, afirmó que el principio de vincular el
estudio y el trabajo en la formación de futuros obreros, asumiendo
la empresa un papel protagónico de conjunto con la escuela —para
darle respuesta no solo a la continuidad de estudios sino también a
la demanda de profesionales en el país—, implica un proceso de
formación de valores y disciplina laboral.
Es preciso, subrayó, que los estudiantes, además de adquirir las
habilidades del oficio, sean eficientes, responsables, conscientes
de la utilidad y la necesidad de su profesión, obreros de alta
calificación, atemperados a las circunstancias actuales del país. A
tono con estas ideas, la Armando Mestre asume la preparación
político-ideológica de los educandos y su formación y educación para
la vida laboral, acotó Ana Regla Alemán, directora del centro.
Por este filtro, pasa también la comunicación con los padres. Al
respecto, Luis Joao Izquierdo, director de la escuela de oficios
Marta Abreu del municipio Regla, asegura que el intercambio con la
familia debe estar encaminado a orientarlos sobre la utilidad y
necesidad de los oficios para la sociedad y el país, tanto por la
vía del empleo estatal como por el cuentapropismo. "Resulta vital
sumar a los padres a este proceso", sentenció.
La experiencia de la Armando Mestre, implementada hace más de
tres años, tiene sin lugar a dudas un largo camino por recorrer. Una
vez puestas las cartas sobre la mesa, con la voluntad y el empeño de
profesores y especialistas en alentadora simbiosis, resta duplicar
esfuerzos para responder a la encomienda de fortalecer nuestra
cantera de obreros y desarrollar el país, de cara al futuro. |