Continuar trabajando con ahínco, evitar formalismos y difundir
las ideas de José Martí constituyen retos de la Oficina Nacional del
Programa Martiano, que celebró este lunes en La Habana su décimo
quinto aniversario.
En el acto conmemorativo, realizado en el Centro de Estudios
Martianos, Armando Hart Dávalos, director de la Oficina, expresó que
en esta peligrosa etapa, marcada por los conflictos mundiales, es
necesario salvar nuestra especie de la barbarie y también a la
familia, que es toda la humanidad.
De ahí, la importancia del trabajo en esta esfera para potenciar
el diálogo entre generaciones, las del siglo XX y el XXI, y promover
el pensamiento martiano con el apoyo de organizaciones como la
Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y la Unión de Jóvenes
Comunistas (UJC).
El historiador Pedro Pablo Rodríguez hizo una breve reseña de la
vida y obra de Hart y le agradeció, en nombre de los fundadores, su
entrega y dedicación.
El también Jefe del proyecto de la Edición Crítica de las Obras
Completas de José Martí, resaltó la importancia de hacer presente en
la vida cubana actual elementos decisivos del ideario del más
universal de los cubanos, como su ética humanista y sentido de
juridicidad.
Refiriéndose a la importancia de la Oficina, declaró a la AIN,
que le permitió al Centro de Estudios Martianos enriquecer el
trabajo y abrió posibilidades para el intercambio con la vida del
país y la promoción de nuevos conocimientos.
Haydée Díaz, directora del Memorial José Martí, reconoció la
encomiable labor de sus trabajadores y todo el sistema de
instituciones y les entregó un cuadro referente al Apóstol, del
artista holguinero Kamyl Bullaudy.
Hart recibió también la Distinción Reparador de Sueños, uno de
los más importantes reconocimientos que otorga la Organización de
Pioneros José Martí y la Moneda Conmemorativa por el aniversario 50
de la UJC.
La Oficina del Programa Martiano, institución histórico cultural
adscripta al Consejo de Estado, surgió el nueve de abril de 1997.