El aspirante presidencial republicano Mitt Romney activará este
lunes un plan especial de propaganda con valor de dos millones de
dólares para intentar asestar el golpe final a sus competidores en
la carrera electoral de Estados Unidos.
La acometida del exgobernador y magnate inversionista de 65 años
está dirigida principalmente a los estados de Pennsylvania y New
York, sedes de las próximas votaciones internas del partido opositor
norteamericano, reporta Prensa Latina.
Los cálculos de la campaña de Romney son sacar de la justa por la
fuerza de los números al exsenador Rick Santorum, quien sirvió como
legislador en la Cámara de Representantes y el Senado del llamado
Keystone State y, por ende, es su principal apuesta ante las urnas.
El hecho es que después de 40 primarias, Romney acumula el doble
de delegados partidistas que Santorum y más de cuatro veces de los
ganados por Newt Gingrich hasta la fecha.
Un candidato presidencial del Partido Republicano necesita mil
144 representantes para ser el nominado oficial de la Convención
Nacional, prevista para agosto próximo.
La nueva ofensiva del exmandatario de Massachusetts coincide
además con los rumores de abandono que persiguen a Santorum,
Gingrich y al diputado tejano Ron Paul, quien no ha ganado en
ninguno de los comicios.
¿Por qué estos políticos simplemente no se apartan de la carrera?
Al parecer buscan premios de consolación, puestos de gabinete, están
luchando una suerte de lotería lúdica, o se los impide el ancla del
orgullo y la reputación, comentó el diario The Washington Post.
Santorum declaró que le es absolutamente primordial ganar en
Pennsylvania, pero que el lunes descansará y canceló todos sus
eventos proselitistas para visitar a una hija enferma y
hospitalizada.
En otra aseveración sutilmente pesimista, Paul dijo este domingo
a una estación de radio en Washington, D.C. que aún no decido a cual
candidato apoyaré, en caso de que decida retirarme de la competencia
por la Casa Blanca.
Gingrich expresó que debemos ser realistas, vislumbramos muy bien
que Romney es por mucho el postulante que más probablemente recibirá
la nominación republicana para enfrentar al presidente Barack Obama.
El jefe de Estado demócrata mantiene una ventaja de doble dígito
sobre los principales rivales republicanos de cara a las votaciones
generales de noviembre venidero, confirmó un sondeo de opinión
pública de CNN y la agencia ORC International.
Si las consultas presidenciales fueran esta semana, Obama ganaría
con una diferencia de 54 por 43 por ciento ante Romney, quien ha
acumulado un voto popular de cuatro millones 128 mil sufragios desde
el inicio del proceso en Iowa el 3 de enero.
Obama también triunfaría frente a Santorum con un margen de 55-42
por ciento, cifra que representa un repunte considerable a partir de
las estadísticas de febrero último que eran 52-45 por ciento.