WASHINGTON. — Una venganza motivó que dos hombres blancos
asesinaran a balazos a tres afroamericanos y dejaran dos heridos en
la comunidad de Tulsa, estado norteamericano de Oklahoma.
Las cinco víctimas fueron sorprendidas por los disparos de Alvin
Watts, de 32 años, y Jake England, de 19 años, quienes trataban de
vengar la muerte del padre de este último, ocurrida hace dos años a
manos de un hombre de raza negra.
Aunque la policía y el Buró Federal de Investigaciones (FBI)
coincidieron en que es muy pronto para calificar el ataque como un
hecho racial, si piensan que la venganza fue el motivo del hecho, de
acuerdo con recientes publicaciones en Facebook de uno de los
encartados.
Según el portavoz de la policía, Jason Willingham, en una nota
publicada en Internet, England culpó, lleno de ira, a un hombre
negro por la muerte de su padre y empleó comentarios racistas.
El múltiple asesinato en las calles de Tulsa hace aún más tenso
el conflicto racial en Estados Unidos en los últimos meses, después
de una serie de hechos de sangre donde ciudadanos negros han perdido
la vida a manos de hombres blancos.
En febrero pasado, un vigilante voluntario asesinó a tiros al
adolescente negro Trayvon Martín, en la ciudad de Sanford, Florida,
que desató fuertes protestas en diferentes localidades del país.
A este acontecimiento se unió la muerte de los jóvenes negros
Rekia Boyd, en Chicago, y de Kendrec McDade, en Pasadena,
California, ultimados a balazos en extraños enfrentamientos con la
policía.
El incidente más reciente fue la sorprendente sentencia a 40 años
de cárcel impuesta al expolicía negro Howard Morgan, en Chicago,
después que cuatro agentes blancos le dispararon 28 veces,
poniéndolo al borde de la muerte.
El reverendo Warren Blakney, presidente de la Asociación Nacional
por la Gente de Color, pidió a las autoridades actuar rápido en
cuanto a formalización de cargos contra los acusados de las muertes
en Tulsa.
Hemos visto ya demasiadas de estas situaciones durante las
últimas semanas. Entre mi gente hay recelo, desconfianza, va a ser
difícil controlar a mis hermanos que busquen justicia , subrayó
Blakney.