WASHINGTON.—
Las fuerzas navales de Estados Unidos anunciaron que están
construyendo un barco multipropósito, diseñado para remover minas en
el Estrecho de Ormuz, perseguir piratas somalíes y vigilar a los
buques de guerra de China.
El representante republicano por Alabama Jo Bonner, uno de los
mayores propulsores de este proyecto naval en el Congreso
norteamericano, reconoció que el proyecto se ejecuta en medio de uno
de los programas de construcción naval más tortuosos en la historia
de la Marina, debido a los crecientes costos y contratos cancelados
producto de la crisis que atraviesa el país.
A un costo de 700 millones de dólares, uno de los dos buques
proyectados que ya está en funcionamiento ha presentado problemas
constructivos como una fuga importante y grietas en su casco.
Después de que los expertos puedan corregir las fallas, se espera
sea enviado a Singapur el próximo año, para ponerlo en
funcionamiento en el extremo sur del Mar de China.
Según un informe reciente de los probadores de armas del
Pentágono, se concluyó que "no se espera que sea de larga
supervivencia en un entorno de combate hostil", refiriéndose a las
nuevas embarcaciones.
La Casa Blanca y el Pentágono apuestan a la construcción de
barcos con capacidad de combate en litorales, como el futuro de la
guerra naval.