PARÍS,
8 de abril.— En ocasión de celebrarse hoy la Jornada Internacional
de los Gitanos, diversas organizaciones denunciaron los prejuicios y
la persecución contra ese grupo considerado como el más vulnerable
de Europa.
La principal minoría del denominado Viejo Continente está formada
por entre 10 y 12 millones de personas, casi todas víctimas de la
pobreza, con elevados índices de analfabetismo y morbilidad.
Un estudio del Observatorio Regional de la Salud de Ile-de-France,
donde viven unos cinco mil gitanos alojados en 50 campamentos,
reveló las duras condiciones que estos padecen.
"Las patologías encontradas entre los gitanos son las mismas
frecuentemente halladas en comunidades sometidas a graves
condiciones de exclusión", señala el documento.
La presidenta del Parlamento serbio, Slavica Djukic-Dejanovic,
refirió que la crisis económica y la alta tasa de pobreza empeoran
la posición de los gitanos en Europa.
Por su parte, el Comisario de los derechos humanos del Consejo
Europeo, Nils Muiznieks, reclamó que se reconozca a esta población
su calidad de ciudadanos europeos y, por lo tanto, se les garanticen
todos los derechos establecidos en los acuerdos regionales y las
leyes de los países donde residen.