Los sujetos son Jake England, de 19 años, y Alvin Watts, 32 años.
Aún se desconoce si pertenecen a alguna organización
segregacionista, pero este hecho ocurre en momentos de alta
conmoción social por recientes casos similares con perfil racista.
La comunidad afroamericana de Tulsa se mostró preocupada por el
tiroteo y temen que se trate de crímenes racistas, añade EFE.
El reverendo Warren Blakney, presidente de la Asociación Nacional
por la Gente de Color, pidió a las autoridades actuar rápido en
cuanto a formalización de cargos contra los detenidos, investigación
general, y operaciones profilácticas para evitar nuevos incidentes.
Cuando todavía el caso del asesinato del joven negro Trayvon
Martin resuena en todo Estados Unidos, otro expediente judicial
causó indignación en la comunidad afroamericana este sábado.
A Howard Morgan, expolicía negro de Chicago, le dispararon 28
veces cuatro agentes blancos. Sin embargo, fue el propio Morgan
quien acaba de ser sentenciado a 40 años de prisión por "asaltar a
sus antiguos colegas", según sancionó un tribunal estatal.
Al homicidio de Martin, en Orlando, Florida, a finales de
febrero, siguieron las muertes de Rekia Boyd, en Chicago, y de
Kendrec McDade, en Pasadena, California. Todos jóvenes negros
ultimados a balazos en extrañas escaramuzas policiales.