El
Consejo Económico de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de
Nuestra América (Eco-ALBA) sesionará la próxima semana en Ecuador,
con una agenda de nueve puntos que abordan hoy las tareas urgentes
de la región.
En los debates, con sede en la cancillería ecuatoriana el próximo
día 10, se abordarán temas relativos a la capitalización del Banco
del Alba, la transferencia prevista del uno por ciento de las
reservas de los países y el avance de la instrumentación del Sistema
Único de Compensación Regional (Sucre).
Se planea, además, la Constitución del equipo de proyectos del
Banco del ALBA y la presentación del informe del diagnóstico de las
empresas grannacionales, realizado en conjunto con la secretaria del
bloque regional.
Los participantes expondrán los detalles sobre el avance del
mandato referente a la elaboración del mapa de las mercancías, que
busca la identificación de los productos y productores, para
fomentar el intercambio regional.
Se conocerá en este contexto una información acerca del avance en
la creación del Centro de Resolución de Controversias y sobre el
estado de los compromisos en la reunión del Consejo Económico,
efectuada el 8, 9 y 10 de febrero pasado en Caracas, Venezuela.
El Consejo Económico del ALBA, presidido por el economista
ecuatoriano Diego Borja, es una instancia de coordinación de
estrategias, políticas y proyectos para la complementación
productiva, agroalimentaria, industrial, energética, comercial,
financiera, y tecnológica.
Su objetivo es estructurar una Zona Económica de Desarrollo
Compartido del ALBA, que será regida por el Tratado de Comercio de
los Pueblos (TCP), para lo cual tiene subordinados 10 grupos de
trabajo, entre estos el de Integración energética, Seguridad y
soberanía alimentaria, soberanía tecnológica, Turismo y Nueva
arquitectura financiera regional.
En declaraciones a Prensa Latina, Borja señaló que la región
latinoamericana y caribeña exhibe enormes potencialidades para el
intercambio, con un Producto Interno Bruto de 650 millones de
dólares, lo cual la ubica en su conjunto en el puesto 23 de la
economía mundial y en la tercera en Latinoamérica y el Caribe,
detrás de Brasil y México.
Valoró la trascendencia del conjunto de países suramericanos y
caribeños, con 80 millones de habitantes, y señaló la urgencia de
que se pongan en práctica proyectos conjuntos que generarán empleos,
seguridad alimentaria y solución de problemas.
Entre estos, refirió la necesidad de un sistema ferroviario que
interconecte a los países del Sur para fomentar la creación puestos
laborales, el intercambio de conocimientos, la transportación de
carga y de pasajeros.
También esbozó la posibilidad de dar paso a un sistema de
seguridad agroalimentario desde Caracas, en Venezuela, hasta la
Patagonia, para dar trabajo a los campesinos y producir alimentos en
esta zona con recursos propios.