Estados
Unidos afirmó hoy que apoyaría el programa nuclear de Irán con fines
pacíficos siempre y cuanto ese país cumpla ciertos compromisos como
evitar el desarrollo de armas atómicas.
El presidente Barack Obama envió un mensaje verbal
al guía supremo iraní Alí Jamenei en el que aseguró aceptar que
Teherán continúe con su programa siempre y cuando prometa que "nunca
va a conseguir armas nucleares", destacó el diario The Washington
Post.
Obama notificó sus intenciones al primer ministro
turco Recep Tayyip Erdogan durante la Cumbre de Seguridad Nuclear
celebrada en Seúl a finales de marzo.
La víspera, Erdogan se encargó de notificar el
mensaje a Jamenei durante una visita al país persa durante el cual
también se reunió con el presidente Mahmoud Ahmadinejad y otros
altos funcionarios iraníes, reportó la publicación.
El mandatario estadounidense aconsejó a Erdogan
comunicar a los iraníes que el tiempo se agota para lograr una
solución pacífica y que debían aprovechar esta oportunidad como
parte de las negociaciones.
La comunicación de Obama dejó sin precisar si Irán
podía enriquecer el uranio en su territorio como parte de un
programa nuclear civil al que Washington daría su visto bueno,
manifestó el rotativo.
Esta delicada cuestión debe zanjarse durante la
próxima ronda de negociaciones del grupo 5+1 (Estados Unidos, Rusia,
China, Gran Bretaña, Alemania e Irán) que se supone comience el 13
de abril en una sede aún por decidir, agregó.
En febrero último, el ayatolá Jamenei declaró a la
televisión de su país: "La nación iraní nunca ha buscado ni buscará
tener armas nucleares, porque lo prohíbe su religión que considera
la posesión de estas como un grave pecado, al tiempo que cree que su
proliferación es absurda, destructiva y peligrosa".
Tales palabras serían el motivo por el cual
Washington decidió realizar tal ofrecimiento, estimó el Post.
Según el diario, el desafío de las negociaciones
consiste en ver si es posible pasar del discurso público de Jamenei
al compromiso verificable y serio de no construir la bomba atómica.
Potencias occidentales lideradas por Estados Unidos,
Israel y la Unión Europea implementaron una serie de sanciones
dirigidas a afectar la economía de la nación persa a fin de hacerla
desistir de su programa nuclear.
Teherán reiteró en múltiples ocasiones que su
proyecto posee fines energéticos y biomédicos.
Tel Aviv, uno de los más reacios críticos del
programa nuclear iraní, ha amenazado con iniciar un ataque
preventivo contra las instalaciones atómicas de ese país para
hacerlo desistir de sus planes, mientras Washington apuesta por la
vía diplomática aunque no ha descartado una solución militar,
informó PL.