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Producción perdida antes de sembrarla
La destacada labor de la Biofábrica de Cienfuegos
no guarda relación con la aún escasa demanda de estas producciones
JULIO MARTÍNEZ MOLINA
Fundada en 1988, la Biofábrica de Cienfuegos desarrolla una
plausible labor, encomiada de forma particular en Granma por
el doctor Sergio Rodríguez Morales, director del Instituto Nacional
de Investigaciones de Viandas Tropicales (INIVIT).
Áreas
de multiplicación de la Biofábrica cienfueguera.
Paradójicamente, la mayor retribución a su esfuerzo y bien ganada
fama, que sería la explotación sistemática de sus producciones y el
incremento de los rendimientos, queda varada en el terreno infértil
de la poca iniciativa y escasísima generalización que afecta a
tantas investigaciones científicas.
Según la ingeniera agrónoma y máster Odalmys Pérez, especialista
en Aseguramiento de la Calidad, el objeto social del centro consiste
en reproducir material vegetativo de alta calidad genética y
fitosanitaria. Aquí crean vitroplantas, dirigidas al respaldo de la
agricultura, para productores estatales y particulares.
Como se conoce, las vitroplantas tienen importantes atributos,
entre los que resaltan la resistencia a plagas y enfermedades, la
agilidad que impregnan a los ciclos de siembra y cosecha y, sobre
todo, los altos rendimientos que permiten.
Afirma la directora de la Biofábrica, Annerys Aguilera, que los
rendimientos pueden incrementarse hasta un 30 % cuando son
utilizadas dichas plántulas, cuyo proceso de concepción abarca cerca
de un año, desde la fase primigenia de establecimiento hasta la
postrera de adaptación mediombiental.
O sea, que tras cada una de estas plántulas hay mucho desvelo
científico y paciencia en los laboratorios, sin olvidar la obvia
inversión. No obstante, tanta ganancia en ciernes cae en saco roto.
ALIMENTO PERDIDO
Si bien Annerys y Odalmys están de acuerdo con que tras un par de
décadas se ha ido tomando conciencia progresiva del asunto, aún
distan muchísimo de ser óptimas la generalización y el
aprovechamiento de las vitroplantas.
Consideran que la utilización de este recurso por parte de los
afiliados al Decreto-Ley 259 es magro. Los nuevos productores no
aquilatan un tesoro como este, muchas veces porque lo desconocen, y
en ello hay que insistir, ayudar a formar conciencia.
Además del limitado conocimiento, en la escasa generalización
influye desde la vagancia hasta la actitud de "rachas". No así el
costo, pues la unidad se cotiza a un reducido y estimulante precio
de un peso con diez centavos.
En las empresas productoras, por ejemplo, donde también campea la
poca receptividad, se dan varios fenómenos, como el de la ligera
planificación.
"Si lo que ‘está en el bombo’ es sembrar boniato, entonces nos
vuelven locos, porque quieren que en un día se hagan las
vitroplantas, lo cual es imposible. Debe existir una mejor
planificación en las empresas y solicitarnos las variedades con el
debido tiempo (nunca con menos de un año), además de atender a las
disímiles variedades con las que contamos", asevera Annerys.
Por razones como esta, la Biofábrica no pudo cumplir el plan de
ventas del 2011, y quedaron en las áreas de adaptación muchas
plantas cuyo objetivo de ser sembradas nunca pudo concretarse.
Para este centro se trata, entonces, de un esfuerzo malogrado;
sin embargo, para la Agricultura constituye un potencial
desaprovechado, y en la sociedad, platos no llevados a la mesa,
remarcan las especialistas.
DE LA SEMILLA A LA NADA
Annerys Aguilera agrega que actualmente poseen en fase de
multiplicación 75 760 implantes; dentro de la etapa de enraízamiento
22 110 plántulas.
Buena parte de los clones desarrollados, hasta ser convertidos en
saludables y resistentes plantas, provienen del INIVIT, hecho que
remarca su sello de calidad, afirman las técnicas de Calidad Yipsi
Rodríguez y Mirelys Molina.
Odalmys precisa que "el mayor volumen corresponde, ahora, a
variedades bananeras: el Manzano INIVIT; el 06-30 (plátano macho);
el FIAT-18 y el Gran Enano (ambos de fruta), entre otros".
En periodos previos impulsaron malangas, ñame o piña; e incluso
tuvieron un plan de exportación de yuca, boniato y malanga, dice.
Son años de investigación para propiciar las calidades genéticas
de las plántulas y meses de trabajo invertidos en su confección.
Se hace imperativo, pues, no tirar tanto por la borda. Y para
ello, debe existir una mayor voluntad por parte de las autoridades
de los territorios, y que se efectúen campañas de promoción, para
que forme parte del interés extensivo —y no puntual— de las
entidades agrícolas el fomentar su uso, redundante en avances para
la agricultura, variedad para la mesa y desahogo para la economía. |