Siria solicitó este jueves a la Cruz Roja Internacional que
interceda ante los países que amparan, financian y pertrechan a los
grupos armados a fin de poder poner fin a la violencia que desangra
al país.
Como parte de su misión en Siria, el Comité Internacional de la
Cruz Roja (CICR) debe pedir a los países que apoyan y financian el
terrorismo a detener las operaciones de suministrar armamentos para
así detener el derramamiento de sangre, manifestó el vicecanciller
sirio, Fayssal Mikdad, al presidente de ese organismo, Jacob
Kellenberger, en reunión en Damasco, reporta Prensa Latina.
Mikdad, quien es el responsable de la colaboración internacional,
y Kellenberger examinaron los detalles de la cooperación entre el
gobierno sirio y el CICR, y ambas partes coincidieron en que la
confianza mutua fue clave para los frutos alcanzados en un año de
trabajo conjunto de asistencia humanitaria.
El presidente del CICR agradeció a las autoridades sirias por el
apoyo y facilidades prestadas a la misión de su organización, al
tiempo que expresó la esperanza que se incremente esta colaboración
a fin de que se pueda brindar más ayuda humanitaria y servicios
logísticos.
Como parte de su visita, Kellenberger visitó la víspera la sureña
ciudad de Daraa, a 101 kilómetros de Damasco, donde evaluó con las
autoridades locales las necesidades humanitarias de esa provincia
que al igual que Idleb, Homs y Hama ha sido de las más afectadas por
la violencia armada y terrorista.
En el recorrido, acompañaron a Kellenberger el director de la
Media Luna Roja Árabe Siria, Abdulrahman al-Attar, y la jefa de
misión del CICR en este país, Marianne Gasser.
El goberador de Daraa, Mohammad Khaled al-Hannous, explicó al
responsable del organismo internacional de socorro las consecuencias
de los actos perpetrados por grupos armados terroristas, que han
causado grandes daños a todos los sectores, particularmente a la
agricultura, la infraestructura vial, eléctrica, así como a la
educación y los bancos.
Al-Hannous enfatizó que las autoridades no han escatimado
esfuerzos para facilitar alimentos, medicinas, pan y combustible a
la población, y recalcó el negativo impacto que sobre la economía
tienen las sanciones impuestas contra Siria.
En Daraa, la delegación visitó las ciudades de Izraa, Sheikh
Miskeen y Nawa.
El pasado martes, Kellenberger dialogó con el canciller Walid al-Moallen,
y los ministros del Interior, Mohammad al-Shaar, y de Salud, Wael
al-Halqi, con quienes analizó la situación humanitaria en el país y
acordaron llevar adelante una misión conjunta de socorro para
auxiliar a las víctimas de la violencia armada y terrorista.